La historia registra un hecho singular, inaceptable pues la mujer no cabía en ella, y esos espacios han sido alcanzados a base del despertar de la conciencia ubicada en mujeres que de forma épica hicieron visibles sus derechos como seres humanos, semejantes iguales en capacidades, ingenio, intelecto y habilidades.
La sociedad gesto gimiendo, sangre, dolor, muerte así se llegó al lugar que ocupa la mujer en estos momentos. A la vuelta de apenas un siglo en más de miles de millones de años que tiene el ser humano de habitar la tierra, es sorprendente lo que sucedió, ignorada, humillada, restringida, limitada, discriminada, sangrienta historia.
El revés que se produjo con la revolución del pensamiento que marco historia, nos muestra un género aguerrido, salir del oscurantismo para ocupar cargos, tareas, dominio de la política, la economía y todo cuanto concierne a lo que involucra el manejo de una sociedad.
Mi admiración y respeto, pero queda por alcanzar la conquista del autorespeto; dentro de cada habitación se libran batallas donde la mujer sigue siendo sujeta de maltrato, de abusos, condenados hechos femicidas.
Es hora de vernos en una sociedad igualitaria, donde no se es más por ser hombre y menos por ser mujer, es un reto, seguir por más conquistas.