En Madriz, las mujeres se organizan constantemente para hacer presencia en los Juzgados, Policía y otras instancias del Estado para defender derechos de mujeres que sufren violencia y abuso. LA PRENSA/ARCHIVO/W.ARAGÓN.

Escaparon de la violencia

Han pasado siete años y Elduvina Espinoza Rocha aún no olvida cuando un juez local del municipio de San Juan de Río Coco, Madriz, la condenó a dos años de prisión porque su entonces marido la acusó de usurpar la finca de dos manzanas de tierra que ella heredó de su madre que aún está viva.

[doap_box title=»No hay femicidios en Madriz» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Las autoridades policiales y judiciales no reportaron un solo caso de femicidio durante el 2014 en el departamento de Madriz, y hasta la fecha mantienen que no han ocurrido este tipo de hechos.

Los casos que más prevalecen son las demandas por pensiones alimenticias y violencia intrafamiliar, principalmente en San Juan de Río Coco, Telpaneca, Palacagüina, Yalagüina y Somoto.

Tanto Éricka Gaitán Martínez, asesora legal del Colectivo de Mujeres ITZA en Somoto, como Adilia Ester Medina Narbona, coordinadora de la Red de Mujeres del Norte en Madriz, coinciden que hace falta mayor información institucional que permita conocer cifras de los hechos de violencia contra la mujer.

Organizaciones de mujeres como la Red de Mujeres contra la Violencia en el Norte aseguran que las edades de las víctimas que han sufrido de violencia física y sicológica como también abuso sexual oscilan entre los 13 y los 45 años, y que sus principales victimarios son sus parejas y padrastros, entre otros.[/doap_box]

Han pasado siete años y Elduvina Espinoza Rocha aún no olvida cuando un juez local del municipio de San Juan de Río Coco, Madriz, la condenó a dos años de prisión porque su entonces marido la acusó de usurpar la finca de dos manzanas de tierra que ella heredó de su madre que aún está viva. Pero su calvario no terminó ahí, mientras estuvo detenida no pudo asistir a una de sus hijas que padecía de una enfermedad terminal y no pudo estar con ella al morir, mucho menos sepultarla.

Su sufrimiento continuó semanas después de cumplida la pena impuesta por el judicial; sus dos hijos mayores (un varón y una mujer ya casados), supuestamente manipulados por su padre, la demandaron en el mismo Juzgado para exigir que les pasara pensión alimenticia.

La humilde campesina, quien junto con su pequeño hijo de apenas 2 años posó y trabajó en las fincas de otros familiares cercanos, tardó cinco años para recuperar las tierras que había heredado y que su excónyuge le quitó con engaño y la expulsó de la propiedad que había vendido a precio de guate mojado.

Elduvina al fin logró recuperar su finca ubicada en la comunidad Las Brisas, jurisdicción de El Matapalo, en San Juan de Río Coco, pero el lugar donde ella cultivaba café, maíz y frijoles, además de sembrar árboles frutales, hortalizas, lo encontró totalmente despalado y destruida una fuente de agua.

“Toda esta lucha y esfuerzo que hice fue gracias al apoyo que recibí de organismos como el Colectivo de Mujeres ITZA de la ciudad de Somoto y de la Red de Mujeres Contra la Violencia del Norte y por eso decidí que me capacitaran para yo apoyar a otras mujeres en el municipio de San Juan de Río Coco”, dijo Elduvina Espinoza Rocha.

Ella es parte de las más de cien mujeres que desde sus comunidades y barrios en los nueve municipios del departamento de Madriz se han puesto al frente para dar acompañamiento a las mujeres que sufren de violencia y abuso en sus hogares.

También Elia del Carmen López, de la comunidad e Uniles, en el municipio de San Lucas, en Madriz, dijo que ante la falta de la presencia de instituciones que atiendan la violencia intrafamiliar se han visto obligadas a apoyar a las víctimas. “Me preocupa que en mi zona hay un incremento de la violencia hacia la mujer y es por eso que nos hemos capacitado y ya he puesto en práctica lo que aprendí. Visito los hogares donde hay problemas y converso con el hombre, la mujer y hasta con los niños de esos hogares”, apuntó.

Recordó que ella también vivió violencia en su hogar por parte de su compañero de vida. “Esos problemas ya los hemos venido superando juntos al asistir como pareja a las capacitaciones que antes nos daba ITZA y ahora la Red de Mujeres del Norte”, concluyó.

“Quizás aún no hay femicidios en este departamento, pero los altos índices de violencia sexual y embarazos de adolescentes e incestos son altos en Madriz, desgraciadamente se ocultan cifras oficiales… se aparenta que no sucede nada”. Adilia Ester Medina Narbona, de la Red de Mujeres del Norte en Madriz.

POCA INFORMACIÓN OFICIAL

La poca información oficial sobre la violencia hacia la mujer por parte de las autoridades competentes imposibilita conocer las cifras al respecto, así lo señaló Adilia Ester Medina Narbona, coordinadora de la Red de Mujeres del Norte en el departamento de Madriz.

“Hay muchos casos de violencia hacia la mujer y de adolescentes que resultan embarazadas que se conocen muy poco (los casos) y es por eso que hemos venido capacitando a grupos de mujeres que trabajan en sus zonas, comunidades y municipios en temas de violencia femenina, acompañando y dando aportes para hacer frente a los abusos y maltratos en los hogares”, dijo.

Medina añadió que muchas de las mujeres que han sido capacitadas también han sufrido algún tipo de violencia y abusos en sus hogares.

La asesora legal del Colectivo de Mujeres ITZA en la ciudad de Somoto, Éricka Gaitán Martínez, manifestó que los casos que se presentan con más frecuencia en el departamento de Madriz, principalmente en Somoto, son demanda de pensiones alimenticias y violencia física y sicológica en contra de las mujeres.

“Hemos venido capacitando a grupos de mujeres que se convierten en promotoras de derechos de la mujer, actúan en los casos de violencia y generan un tipo de apoyo y acompañamiento en cada uno de los casos hasta que se concluye con la justicia que debe de favorecer a la víctima”, expuso.

Boletin Reportajes Femicidios Nicaragua violencia archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí