Como un tema “candente” ha sido calificado por parte del subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Min Zhu, el déficit de 887 millones de córdobas que alcanzaron las cuentas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
“El tema de las reformas a la seguridad social es candente en Nicaragua y el mundo, ya que se observan las complejidades que enfrentan los sistemas de seguridad social en todo el planeta”, enfatizó Zhu.
Asimismo, aseguró que a mediados de 2015 presentarán una serie de propuestas que impliquen mejoría en el comportamiento macro del país. El FMI dispuso su compromiso de seguir asesorando a Nicaragua.
“Aún así apreciamos que el Gobierno de Nicaragua está interesado en abordar el tema de la seguridad social, que es importante para proteger a los pobres y asegurar la solidez económica del futuro”, explicó el miembro del organismo financiero.
Contrario al interés que parece demostrar el Gobierno ante el representante del FMI, los miembros del gabinete económico que estuvieron presentes en la primera reunión ayer en el Banco Central de Nicaragua, en ocasiones anteriores han expresado que el INSS no enfrenta crisis.
Tal es el caso del ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, quien al ser consultado sobre el tema que preocupa a los empresarios, economistas y organismos de la sociedad civil, el pasado lunes 2 de marzo, negó que el Seguro Social tenga problemas financieros.
En cambio, el presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto en la Asamblea Nacional, diputado Wálmaro Gutiérrez, quien también estuvo en la reunión con los funcionarios del FMI, al ser abordado con el mismo tema recientemente, manifestó que por no tener los datos no se referiría a las finanzas del INSS.
La cifra del déficit terminó siendo de 887 millones de córdobas para el año 2014, 4.4 veces superior al de 2013 y aunque las estadísticas son públicas, los funcionarios evaden el tema.
Reformas sin efecto
El economista Adolfo Acevedo manifiesta que “se nos aseguró que las reformas harían posible que, a partir de 2014, en vez de déficit, habrían crecientes superávit, los cuales permitirían extender la solvencia del INSS por lo menos hasta el año 2036. Sin embargo, al terminar 2014, habiendo efectuado las reformas, las cuales se suponía que deberían generar un superávit, se produjo un déficit 887 millones de córdobas, muy superior al que se preveía hasta en 2017, si no se efectuaban las reformas”, indica.
Otro de los aspectos que Acevedo señala es que entre las posibles justificaciones que deben presentar quienes diseñaron la reforma, podrían afirmar “que el número de afiliados activos no creció al ocho por ciento en 2014, que es la tasa de crecimiento en que se basan las proyecciones, sino solo lo hizo en un 5.4 por ciento”, argumenta el economista.
BCN calla y evade
Por su parte, el presidente del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes, obvió la pregunta y se limitó a responder generalidades de la visita que realizan los miembros del FMI en Nicaragua y a destacar el índice proyectado de crecimiento para 2015 que es de 4.2 por ciento.
En conjunto con los asesores y responsables de comunicación de la entidad bancaria nacional, se impidió que LA PRENSA y agencias internacionales tuvieran acceso a realizar alguna pregunta, cuando inicialmente dijeron que permitirían que cinco periodistas expusieran sus inquietudes. El equipo coordinador dijo que por razones de tiempo debían de suspender la conferencia que brindaban los funcionarios.
Solo permitieron preguntar a Ivette Munguía, reportera de Canal 23 y Giovanni Loáisiga, periodista del oficialista Canal 4.
Productividad depende de inversión
Otro de los aspectos que interesa a los miembros de la delegación del FMI es que para que los trabajadores mejoren en rendimiento y productividad se requiere de mayor inversión en educación y el capital humano.
“Esto no debe limitarse a un asunto salarial solamente, sino que se entienda la inversión en educación e innovación como una de las salidas para que la clase trabajadora sea más productiva”, argumentó Zhu.
Mientras tanto el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, admitió que desde hace tres años han expuesto al Gobierno el deterioro del mercado laboral y la productividad, pero que no han recibido una respuesta en concreto.
Aguerri indicó que tal es la gravedad de la productividad laboral, que su nivel es el 75 por ciento de la productividad de Honduras y el treinta por ciento de Costa Rica. No obstante, el representante empresarial enfatizó que este problema afecta principalmente a las empresas pequeñas, y en menor medida a las empresas grandes, las que en su mayoría están asociadas al Cosep.
“No pensemos que Nicaragua va a crecer a niveles del seis por ciento, si no apostamos a la productividad que pasa por capacitación, transferencia de tecnología y pasa por decisiones del Gobierno…”, afirmó.
(Colaboración Wendy Álvarez Hidalgo).
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