Principistas, sinvergüenzas y pragmáticos

Algunas personas calificaron como “la tesis de Luis Sánchez Sancho”, la opinión personal que expuse en la conmemoración del 25 aniversario del triunfo electoral de doña Violeta y la UNO, el pasado 25 de febrero, acerca de que en la oposición de Nicaragua actualmente hay tres clases de políticos: los principistas, los sinvergüenzas y los pragmáticos.

Algunas personas calificaron como “la tesis de Luis Sánchez Sancho”, la opinión personal que expuse en la conmemoración del 25 aniversario del triunfo electoral de doña Violeta y la UNO, el pasado 25 de febrero, acerca de que en la oposición de Nicaragua actualmente hay tres clases de políticos: los principistas, los sinvergüenzas y los pragmáticos.

Pero no es una tesis, solo se trata de una percepción empírica de la realidad. Es lo que veo a simple vista en el tablado político del país.

Mi planteamiento es que en el escenario preelectoral de este año y frente a las elecciones generales que tendrán lugar en noviembre de 2016, se puede distinguir con claridad tres clases de políticos y, por lo tanto, de partidos políticos.

En primer lugar, los principistas. Entiendo como tales a aquellos que sustentan y se aferran de manera intransigente a ciertos principios que para ellos son incontrovertibles e irrenunciables. Consideran que en las elecciones del próximo año solo se debe participar si hubiese suficientes garantías —políticas, legales e institucionales— de que serán libres, justas y diáfanas. Para lo cual se debe comenzar por destituir a los actuales magistrados electorales corruptos y parcializados y sustituirlos con personas que tengan suficiente calificación profesional y moral, nuevos funcionarios que no se presten a realizar ni avalar otro fraude electoral como los de años anteriores.

Pero los principistas no tienen —o al menos no dicen públicamente tener— ninguna alternativa de lucha; como la tenían en la época de la dictadura somocista los sandinistas, quienes rechazaban de plano las elecciones ya fuesen fraudulentas o limpias, solo reconocían y practicaban la lucha armada como medio para tomar el poder. O el Movimiento de los 27 que encabezó Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, que ante la farsa electoral de 1974 proclamó: “¡No hay por quién votar!” Y después, convertido ese movimiento político en Unión Democrática de Liberación (Udel), se propuso organizar un gran movimiento popular y promover la desobediencia civil para derrocar a la dictadura somocista. Y lo proclamó abiertamente.

Pero los principistas de ahora no tienen ni ofrecen ninguna alternativa o no dicen nada acerca de eso. De manera que hay razón para pensar que van a llamar a la abstención en las elecciones del año próximo, y esperarán que el régimen de Daniel Ortega caiga por sí solo bajo el peso de sus propias contradicciones y por la pérdida de sus respaldos externos.

En segundo lugar están los sinvergüenzas. Estos, al margen de cualquier consideración y ética política tienen la plena disposición de participar en las elecciones del año siguiente. Como pretexto dicen que si no participan pierden la personería jurídica de sus partidos, pero lo que quieren es conseguir algunos cargos y sueldos en el Estado, como diputados o en cualquier lugar que los coloque el orteguismo.

Los sinvergüenzas son formalmente demócratas, pero en realidad no tienen principios democráticos ni escrúpulos políticos. Saben que las elecciones del próximo año serán una farsa. Están seguros de que el orteguismo asignará más o menos un tercio de la Asamblea Nacional a los opositores que participen incondicionalmente en las elecciones. Y quieren y esperan que el PLI se abstenga para ocupar ellos —los sinvergüenzas— las curules que quedarían vacantes.

Y en tercer lugar están los pragmáticos, aquellos para quienes la política es más que todo “el arte de lo posible”. Consideran que la validez de la política se determina por sus resultados y que se debe aprovechar cada oportunidad que se presente, aunque sea la peor. Los pragmáticos proclaman principios democráticos y están claros de que sin garantías electorales —previas, durante las votaciones y en el escrutinio— lo que habrá el próximo año será una farsa política. Sin embargo creen que sería peor abstenerse y perder la oportunidad de participar como minoría en las instituciones formalmente representativas, en las que de cualquier modo se puede levantar la bandera de las demandas democráticas.

De manera que lo más probable es que los pragmáticos participen en las elecciones del 2016, aún sin garantías de ninguna clase, para impedir que los sinvergüenzas ocupen los espacios que ellos dejarían vacíos. Y argumentarán que la lucha opositora se debe librar incluso en una Asamblea dominada por el absolutismo, mientras llega el momento de hacer los grandes cambios democráticos que necesita el país.

Columna del día Luis Sánchez Sancho archivo

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COMENTARIOS

  1. PRAGMATICOS ??
    Hace 12 años

    Bastaria que las cupulas del PLI-PLC dieran paso a una formula joven, digamos
    Sergio Cuarezma Teran y Carlos Fernando Chamorro ; o bien Cristiana Chamorro y Sergio Cuarezma. Una coalicion que despierte del gran letargo al leon dormido de nuestra libertad . Solo basta que los principistas, los sinverguenzas y los pragmaticos piensen esta vez con la mente y den paso a caras nuevas. Una nueva UNO
    2016. Con observadores y una estrategia solida de defensa del voto, NICARAGUA DESPERTARIA!!!

  2. mac
    Hace 12 años

    2 y capaces la piensan mucho antes de tomar la decision de lanzarse como politico. No podemos generalizar que todos los politicos sean sinverguensas sin embargo la gran mayoria lo son.

  3. mac
    Hace 12 años

    1De acuerdo a la tesis percepcion o una simple reflexion analisando el escenario electoral en vista a las proximas elecciones Sanchez Sanccho divide en tres clases a los politicos principistas sinverguensas y pragmaticos sin embargo si consultan al pueblo les dira que basado en el comportamiento de los politicos actuales con excepciones contadas solo existe una categoria la de sinverguensas. Esta pecepcion del pueblo crea un serio problema porque con la mala imagen del politico personas honrada

  4. juan pueblo
    Hace 12 años

    Las tres agrupaciones. Jicaras del mismo molenillo.

  5. sandinista3000
    Hace 12 años

    Por qué llamar fraude a unas elecciones que no han sucedido?.Los mismos liberales «le Pasaron La cuenta al PLC en el 2006».y luego en las siguientes fueron borrados casi del mapa político: El PLI se fortaleció.
    Matemáticas mis queridos analistas: FSLN: 38% , PLC: 31% ,PLI :31%.
    MI QUERIDOS OPOSITORES AUNQUE SE SIENTA DERROTADOS UN AÑO ANTES ,PARTICIPEN ES SALUDABLE PARA NUESTRO PAÍS.
    Lo que no es saludable,es el continuismo.Otros cuadros estan preparados para el reto histórico comandante.

  6. Herrera-Meza
    Hace 12 años

    eso es lo que ha creado la maldita dictadura hitleriana nazista zandinista en estos 35 años de dictadura militar izquierdoza, dividir y ganaras los FRAUDES, comprar voluntades en la chanchera Zandinista, y darles migajas a los borregos paramilitares camisas café upps, digo camisas azules, el dictador hitler tenia sus camisas café, perros con rabia que asesinaban a los opositores del dictador, pero todas las dictaduras militares caen, ya las progresistas derechistas no EXISTEN que lastima

  7. BirdMan
    Hace 12 años

    Ya de antemano se sienten perdedores. Hasta que ellos ganen habra democracia segun ellos. Pero en todas las epocas todos los politicos han sido y seran unos sinverguenzas, vagos, vampiros que se chupan el dinero del pueblo sin hacer nada. Me imagino que para hacer este profundo analisis este señor se tuvo que tomar una sopa de cabeza de pescado.

  8. FG HY
    Hace 12 años

    «Algunas personas calificaron como ‘la tesis de Luis Sánchez Sancho'» No, ¡sí pronto vamos a obligar a las universidades a dar la «Cátedra Luis Sánchez»! Aunque tiene razón de ser su artículo, Luis Sánchez usted encarna lo qué es el snobismo, ¡de plano que sí!
    Por favor LP no me censuren, si no vamos mal. Muchas gracias.

  9. Nica-chon
    Hace 12 años

    Hay algo don Luis, que me parece similar entre la descripción que hace de los sinvergüenzas y los pragmáticos, la diferencia está, en que los sivergüenzas aspiran a pegarse y los pragmáticos ya estan pegados y no estan dispuestos a dejar la «Teta». Porque pensar que la llamada oposición oficial ha sevido de algo, es ser ingénuos o hacernos los tontos.

  10. Guillermo Miranda
    Hace 12 años

    No me queda claro donde ubica el autor al PLI de don Eduardo Montealegre, en los tres escenarios o clases de partidos politicos. Personalmente lo ubico a la par y agarraditos de la mano del PLC del señor Aenoldo Aleman, a este ultimo ponganle el calificativo que estimen conveniente.

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