Un hombre con un fusil, no es amigo más que de la muerte. PAC.
Querida Nicaragua: No está escrito en ningún código, ni en el catecismo, ni en la Historia Sagrada, ni en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, pero es un pecado capital que los países centroamericanos tengan semejante cantidad de armamentos, y encima quieran tener más y más, mientras sus pueblos padecen pobrezas sin límites, barrios enteros sin agua, bajo condiciones higiénicas peligrosas, enfermedades que se vuelven epidemias, sin un sistema de salud medianamente aceptable y en fin, pobreza extrema en general.
Vimos en el Diario LA PRENSA la semana pasada, a todo color, los datos donde, dicho sea de paso, Nicaragua sale mejor calificada que todos, exceptuando a Costa Rica. De la pobreza no se salva ninguna de nuestras naciones centroamericanas, pero en armamentos, en relación con su tamaño y su población, no les gana nadie.
¿Para qué querrá El Salvador 21 aviones de combate? Pareciera que está preparada para una nueva guerra con Honduras. 45 helicópteros utilitarios dice la información en un país como el Salvador, cuyo tamaño es apenas tres veces el lago Cocibolca de Nicaragua y que cabe perfectamente dentro de nuestra costa Caribe. Guatemala, más grande en extensión y población tiene diez aviones de combate. Pero vayamos ahora a Honduras, donde hay tanto asesinato y tanta pobreza, tiene ni más ni menos que 18 aviones de combate, 8 F5 y 10 A 37. Honduras y El Salvador, con pueblos necesitados de salud, educación, fuentes de trabajo, y una gran parte de la población viviendo en extrema pobreza no deberían tener semejante armamento que no tiene utilidad práctica y que solo proporciona gastos gigantes en los presupuestos de cada país.
Nicaragua se la gana en este caso a Honduras, El Salvador y Guatemala. No tiene aviones de combate. Eso sí, con una sola señal le vienen los que quiera de Cuba o de Venezuela en menos de cuatro horas. Tiene 16 helicópteros de apoyo. Estos están artillados con misiles antitanques, quiere decir que son también de combate.
Costa Rica solamente tiene tres aviones de reconocimiento, cuatro aviones de transporte, cuatro utilitarios y apenas dos helicópteros. En Costa Rica sí distribuyen bien su presupuesto. Invierten más en salud y educación que en armamentos y en ejército. Como dice CNN, la medalla de oro para Costa Rica, la de cartón para El Salvador.
Y mientras aquí en Nicaragua hablamos de comprar aviones MiG 29 que cuestan precisamente 29 millones de dólares que no tenemos, nuestro pueblo sigue en la miseria. Las necesidades del pueblo las vemos nosotros, los que andamos entre el pueblo. El gobierno no las ve, y el presidente menos porque anda escoltado con una enorme cantidad de soldados y una hilera de autos atrás y adelante. El presidente solo habla, sin que nadie pueda preguntarle nada, cuando reúne a sus huestes vestidas de camiseta blanca con la propaganda del partido y a los ministros escuchando humildemente lo que dice su jefe.
Señores, en San Antonio Sur, kilómetro diez y medio Carretera a Masaya el agua llega a cuentagotas dos o tres días a la semana. En el reparto Schick sucede igual cosa y en el reparto de ricos Las Colinas también, nada más que en este último las casas tienen cisterna y bomba para el agua, en la noche les cae un chorrito y en el día la cisterna está más o menos llena para el consumo de la casa. La gasolina sube en vez de bajar, los frijoles se quedaron arriba de veinte córdobas la libra, los huevos a mas de cien la cajuela, comer gallo pinto casi es un lujo y los gobiernos centroamericanos armados hasta los dientes y el de Nicaragua pensando en endeudarnos comprando aviones MiG 29. Lo que ocurre en Centroamérica es pecado capital.
El autor es gerente de Radio Corporación. Excandidato a la Presidencia de la República en 2011.
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