Ramón Salgado Acuña (61) es el último reo reportado muerto en una celda de detención. El miércoles fue trasladado enfermo del penal de Estelí al Hospital San Juan de Dios, de esa ciudad, donde falleció.
Fuentes policiales sostuvieron que según el dictamen de la médico forense Karla Rosales, Salgado Acuña falleció por un infarto. La muerte del reo coincide con un informe que brindó este jueves la Procuraduría de Defensa de Derechos Humanos que determinó que nueve presos han fallecido en distintas celdas.
Esos nueve fallecidos se registran en celdas de la Policía y del Sistema Penitenciario Nacional (SPN), entre abril del 2014 y febrero del 2015.
“Esto quiere decir que en Nicaragua se está muriendo casi un preso por mes, esta es una exageración”, sostuvo el procurador Omar Cabezas.
“Esto es una cifra intolerable que nos tiene alarmados y preocupados, queremos llamar la atención de las autoridades y de la sociedad apoyándonos en ustedes, en los medios de comunicación”, dijo Cabezas.
DESTACAN MUERTES EN LAS CELDAS POLICIALES
Álvaro Osorio, a cargo del Mecanismo Nacional contra la Tortura de Naciones Unidas, refirió que siete de los casos ocurrieron en celdas policiales. El informe incluye un caso donde comprobaron que hubo torturas en las celdas de León, el oficial fue dado de baja, pero externó su desacuerdo porque el jefe de Control de Detenidos no fue dado de baja. Reporta otras dos muertes por suicidio.
Además, se desconoce si el informe brindado por Osorio incluyó el caso ocurrido en esta semana de Estelí, pues prefirió no detallar sobre los casos y nombres a que se refería por las familias de los privados de libertad, pero están documentados.
Sin embargo, expresó que “en la última situación que es reciente en este mes de febrero, los familiares del fallecido están denunciando violación a la integridad física”.
Salgado purgaba una condena de diez años por violencia intrafamiliar y femicidio. Según testigos, el cuerpo presentaba un golpe en la frente, que de acuerdo con las autoridades se lo habría ocasionado por la caída en el momento que fue afectado por el infarto.
PREGUNTA: ¿QUÉ ESCONDEN?
Cabezas criticó al viceministro de Gobernación, Carlos Nájar, a cargo de los penales del país. “Jamás ha agarrado un teléfono (Nájar)” para reportar esas muertes.
“Nos están ocultando y eso me tiene a mí muy preocupado, muy molesto, muy pensativo, de por qué razón si la ley dice que cuando un interno se muera en un centro de detención deben informarle a la Procuraduría de Derechos Humanos, ¿por qué no nos informan?, que me contesten, ¿por qué violan la ley”, señaló Cabezas.
Otro señalamiento que hizo la Procuraduría es que las celdas policiales —que en la práctica las utilizan como si fuesen penales porque albergan reos con sentencias—, no cuentan con un puesto médico para garantizar atención a los detenidos.