Aunque admite que tuvo contacto sexual con una niña de 11 años a quien embarazó en el municipio matagalpino de El Tuma-La Dalia, Julio César Altamirano Flores considera que eso no es violación y alega que lo que he hecho fue con gusto de ella.
Sin embargo, el hombre de 38 años enfrentó este lunes, 23 de febrero, la audiencia preliminar de un proceso iniciado en el Juzgado Primero especializado en Violencia de Género en Matagalpa, acusado por violación agravada y lesiones psicológicas graves en perjuicio de la niña, sobre quien, además, ejercía la figura de abuelo por afinidad.
Altamirano es pareja de la abuela materna de la niña y, según la acusación, sostenida en la audiencia por la fiscal auxiliar Claudia Guevara González, bajo esa confianza (Altamirano) ha venido ejerciendo control y dominio sobre la menor ofendida y de esta manera el acusado ha logrado acceder carnalmente a la menor ofendida.
La acusación omite que Eva quedó embarazada y que tuvo un hijo el 18 de septiembre.
Altamirano también admitió haber tenido contacto sexual con la hermanita mayor de la niña, pero insistió en que todo tranquilo.
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