La semana del XI Festival Internacional de Poesía de Granada, transcurrió entre contratiempos y desaciertos provocados por las autoridades municipales, que ocasionaron serias críticas de la sociedad civil, no obstante, para el presidente del evento Francisco de Asís Fernández, (Chichi), estos fueron “errores que deben disculparse”. El poeta Fernández, expresó que este tipo de contratiempos dan fuerzas para seguir adelante, pero aclaró que no deben “amedrentarlos, ni inhibirlos”, sino más bien, darles empuje, arrojo y voluntad para continuar con la misión.
NO VA LA CUNETA
Este sábado el secretario ejecutivo del festival, Fernando López Gutiérrez, confirmó que el grupo musical la Cuneta Son Machine, no se presentará en el acto de cierre del evento para evitar entrar en contradicciones con el gobierno municipal y central. Esta disposición fue tomada a última hora este sábado, por la Junta Directiva del festival y en lugar de este grupo anunció que tendrían una sorpresa por la noche de este sábado. También dijo que el obispo Jorge Solórzano Pérez, les había pedido que por favor realizaran el concierto de cierre después de las 7 de la noche, para no perturbar la misa de las 6 de la tarde.
CONTRATIEMPOS
Este año el festival de poesía se vio obstaculizado por decisiones improvistas tomadas por las autoridades municipales que además afectaron la economía del sector artesano que cada año apuesta al evento anual más importante de la ciudad colonial, al no autorizar la feria en la plaza Independencia y mandarla hasta Guadalupe.
La policía, por ejemplo, no brindó la cobertura y el resguardo al evento, como es su obligación, se negaron a acompañar a los poetas que viajaron a los municipios y además se mostraron apáticos y minimizaron la presencia de oficiales en las actividades. La alcaldesa Julia Mena, se mostró intransigente con la facilitación de la Plaza Independencia, donde se programan cada año los actos centrales del festival y hasta negó ese espacio para la agrupación nacional Cuneta son Machine, que al final fue suspendida.
Fernández condenó esa decisión y consideró que no fue acertado cambiar la locación del concierto y más aún mandarlo a un lugar incómodo, donde el viento azota más fuerte, al igual que los chayules. “El festival se diseñó para Granada y los granadinos han expresado que se debe defender”, dijo el poeta Fernández.