El incremento acelerado en el precio de la tierra en Managua y sus alrededores ha provocado que en los últimos años tener acceso a una vivienda sea más difícil. Esto a pesar de los esfuerzos que está haciendo, según la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur) por mantener estables los costos de edificación de las casas. La tierra, estiman, ha subido hasta un ciento por ciento.
“Los proyectos nuevos son los que vienen con esos precios altos porque el costo de la tierra ha encarecido hasta en un ciento por ciento. En las zonas más céntricas de Managua y de la Carretera a Masaya los terrenos ahora valen el doble”, admite Héctor Lacayo, vicepresidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur).
El directivo de Cadur considera que la decisión de los propietarios de duplicar el precio que piden por sus tierras ha sido provocado por las expectativas de crecimiento generadas por la bienandanza económica, el desarrollo de megaproyectos como la hidroeléctrica Tumarín, el Gran Canal Interoceánico y la llegada de empresas centroamericanas, que atraídas por el auge que atraviesa el sector construcción y de vivienda, están comprando muchas tierras.
Según Lacayo, actualmente en las zonas más céntricas de Managua y el sector de la Carretera a Masaya la vara cuadrada de tierra se cotiza entre cincuenta y cien dólares y “cuesta encontrarla”, cuando hace unos años costaba la mitad.
Este aumento es una de las causas del incremento en el precio de las viviendas y también de que en esas zonas predominen proyectos con viviendas más caras, “superiores al rango de los ochenta mil dólares”.
Mientras que en otras zonas, como la Carretera Nueva a León y en los departamentos todavía se encuentran viviendas de interés social de hasta menos de veinte mil dólares.
Esto, según Cadur, porque los desarrolladores se han esforzado por mantener estable el precio de las casas nuevas, a pesar del incremento que ha registrado el precio de los materiales de construcción.
“El precio de venta del metro cuadrado de construcción oscila entre seiscientos y setecientos dólares para las de menos de treinta mil dólares, es decir las que están dentro del rango de la vivienda social. Y para las que valen más de cuarenta mil dólares anda entre ochocientos y novecientos dólares el metro cuadrado”, detalla Lacayo.
Además de la ubicación, lo que también aumenta el precio de las casas son los nuevos beneficios que ofrecen los proyectos. “Algunos tienen muro perimetral, otros calles de concreto hidráulico que son más caras y todo eso influye”, dice Lacayo.
NO DAN 2 AÑOS DE GARANTÍA
Pero los potenciales compradores de viviendas no solo se toparán con casas más caras que hace cinco años, sino que también la resistencia de algunas desarrolladoras de proyectos de viviendas de dar dos años de garantía sobre el inmueble, pese a que la Ley 842, Ley de Protección de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias, establece que esa es la garantía que se debe dar.
A través de un recorrido por los distintos proyectos que se ofertan en la Expocasa que se desarrolla hasta hoy en el Centro de Convenciones del Crowne Plaza, LA PRENSA constató que la mayoría ofrece solo un año de garantía para los vicios ocultos que pueda presentar la vivienda.
De los 54 proyectos que se exponen en la feria, solo algunos como Praderas de Xilotepetl, en Jinotepe, ofrecen dos años de garantía. Jeymy Conrado, ejecutiva de ventas de este proyecto, dice que efectivamente recibieron orientación de Cadur que eso establecía la ley y por esa razón decidieron mejorar esta condición a los compradores.
La Ley 842 establece que en un plazo de dos años contados a partir de la entrega de la casa u obras realizadas en ella, el comprador podrá hacer un reclamo sobre vicios ocultos de la vivienda. Si esta es reparada y persisten los problemas la empresa debe dar inclusive otra vivienda.
Lacayo asegura que ya se orientó a sus asociados ampliar el plazo tal como lo establece la ley. Y estima que aunque el contrato diga un año de garantía el comprador está amparado por la ley y tiene la posibilidad de acudir al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio para tramitar su reclamo.
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