Con Tumarín y la recién anunciada hidroeléctrica El Carmen serán dos las presas que operen sobre el Río Grande de Matagalpa y generen energía utilizando sus aguas, pero también provocando afectaciones.
“El problema con las hidroeléctricas es que es bastante difícil medir la magnitud de los impactos porque tenés que incluir la parte ambiental y también la social y en este caso lo que es un impacto directo es la inundación que se hace en los bosques. Se tiene que crear una presa o dique para luego poder soltar esa agua e incrementarle la fuerza a las turbinas, para eso se hacen las inundaciones que, cuando son megaproyectos como Tumarín y El Carmen, las inundaciones son grandes, llegan a haber poblados enteros inundados”, expresó Olivia Guevara, oficial de energía e hidrocarburos del Centro Humboldt.
“La inundación va a ser una muerte lenta para el tipo de bosque que se encuentra y más en Matagalpa, que hay una mezcla entre nebliselva y pinos que son bosques de altura que ayudan en el ciclo del agua”, puntualizó Guevara.
Por su parte, Jaime Muñoz Hernández, especialista en Energía Renovable y director de la Asociación Fénix, dijo que si por el cambio climático hay menos caudal “lógicamente va a haber menos agua disponible para las turbinas y la generación (de las plantas) va a ser menos”.
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