Centenares de habitantes de la sureña ciudad colombiana de Florencia marcharon el lunes en protesta por el asesinato de cuatro hermanos menores de edad.
La marcha «es una manifestación pública en torno al momento de dolor que vive no solamente Caquetá sino todo el país por la muerte de estos cuatro menores», indicó por teléfono a The Associated Press monseñor Ómar Mejía, obispo de Florencia, capital del departamento de Caquetá y a 365 kilómetros al suroeste de Bogotá.
Los cuatro hermanos de 4, 10, 14 y 17 años de la familia Vanegas Grimaldo fueron asesinados el jueves por desconocidos en un aparente lío de tierras en que se encontrarían inmersos los padres de las víctimas, han dicho las autoridades.
El religioso calculó en 10,000 los asistentes a la denominada «marcha blanca» por respeto a la vida de los menores y, en sus propias palabras, «porque no se les mate porque son el futuro de Colombia».
La caminata de más de un kilómetro por las calles de Florencia estuvo encabezada por la alcaldesa María Susana Portela. Los manifestantes portaban pancartas en las que exigían que se respete el derecho a la vida de los niños.
«Estamos de luto por la muerte de estos cuatro menores por parte de gente que no tiene ni alma ni corazón», comentó a AP el congresista Harry Gyovanny González.
Las autoridades ofrecieron una recompensa de hasta 21,000 dólares para quienes entreguen información que permita dar con los autores intelectuales y materiales del crimen.
El presidente Juan Manuel Santos envío a Florencia al director de la policía y al jefe de la policía judicial con la orden de no regresar a Bogotá hasta tanto resuelvan el cuádruple crimen.
La familia Vanegas Grimaldo estaba compuesta por nueve hermanos, los sobrevivientes estaban en Florencia.
Veinte funcionarios judiciales fueron puestos al frente de la investigación.