El Gobierno no va a reducir la tarifa eléctrica a las familias nicaragüenses en los próximos meses. La prioridad será el pago de la deuda a la Caja Rural Nacional (Caruna) con los más de cien millones de dólares que el país se ha ahorrado por el hundimiento del precio del petróleo en el mercado internacional.
[doap_box title=»Más presión al INE» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Pese a la negativa del Gobierno para que se baje el precio de la energía, los organismos de defensa de los Derechos de los Consumidores continúan presionando.
La Organización para la Defensa de los Consumidores envió a David Castillo una carta demandando una revisión de la tarifa eléctrica para que “se apliquen los descuentos en el coste de las facturas eléctricas en un cuarenta por ciento a los consumidores de los últimos seis meses y los venideros conforme baje el precio internacional del petróleo y el costo de las energías renovables”.
En la carta firmada por Ricardo Osejo, coordinador del organismo, recordó que el precio se ha reducido más de un sesenta por ciento en los últimos meses.[/doap_box]
A esa conclusión se llegó ayer durante una reunión que sostuvo el secretario general de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), Roberto González, con el presidente ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), David Castillo. Este le explicó a González por qué no hay posibilidades de que el precio del pliego tarifario se abarate, al menos no para los hogares que no gozan de subsidio energético.
Castillo, quien no salió para dar declaraciones a los medios de comunicación, le presentó a González en privado los números de la deuda y el ahorro petrolero a la fecha.
La medida, que es apoyada por la CST, se debe, según González, a que el Gobierno no puede dejar de pagar a Caruna los doscientos millones de dólares que esta le prestó con fondos de Venezuela para evitar un fuerte aumento en la tarifa energética cuando el petróleo superaba los cien dólares, a partir del año 2010.
Según el líder sindical, el Gobierno pretende abonar con los cien millones de dólares una buena parte del principal de la deuda y otro para el pago de los intereses.
Citando cifras dadas por Castillo, González dijo que hasta la fecha el Gobierno había abonado siete millones de dólares de los doscientos millones que le prestó Caruna.
El préstamo fue facilitado a Nicaragua con tasa de interés del dos por ciento y a un plazo de 25 años, según expresó en su momento el asesor para Asuntos Económicos de la Presidencia, Bayardo Arce.
Según González, esa es una deuda “que la debemos todos” y que debe ser prioridad. Además indicó que en el caso de que se bajara la tarifa esta no beneficiaría a los que están protegidos por el subsidio, sino solo a los que están fuera de este beneficio, que son en su mayoría clase pudiente, medida que no apoyan.
“Mantener esta política de subsidio significa pagar deuda y la deuda está acumulando intereses, de tal manera que el eventual ahorro están considerándolo para la cobertura de mantener el subsidio y de abonar al principal de la deuda de manera importante”, declaró.
SOLO A LA PRODUCCIÓN
En caso de que el Gobierno decida rebajar la tarifa en abril, cuando se prometió revisar la situación del mercado del petróleo internacional, solo sería para el sector productivo, algo que apoya el líder sindical.
La única condición que exigió González a Castillo es que si se le baja la tarifa al sector productivo, los empresarios se comprometan a trasladar ese alivio a los productos de la canasta básica.
Este ha sido el punto, que según el sindicalista, mantiene tensas las conversaciones entre la empresa privada y el Gobierno, que negocian una posible reducción de tarifa solo para las industrias.
“Como CST nos interesa mantener el subsidio para los ochocientos mil hogares, que equivalen a cuatro millones de nicaragüenses (…) y si se le da a los empresarios, que se traslade a la canasta básica”, reiteró.
“ES UN ERROR”
Para el gerente de país de AEI Energy, César Zamora Hinojos, la decisión de no reducir la tarifa es un error, ya que impide que en los hogares nicaragüenses se generen recursos adicionales que incrementarían la capacidad de gasto.
“Pero si eso es lo que han decidido no hay nada más qué hacer (…). Aunque a todas luces se están yendo por eso, que es un error (…). Creo que es un error, pero bueno, no hay nada qué hacer. Si eso es lo que han decidido va a ser así y no hay nada más qué hacer”, insistió Zamora al ser consultado por LA PRENSA.
“El petróleo volverá para arriba, este es un momento transitorio, es un movimiento de corto plazo (…). En este momento la discusión es cómo se paga la deuda con lo que se está ahorrando del petróleo”. Roberto González, secretario de la CST.
Según Zamora, ante tal decisión no hay mucho qué opinar, ya que son el Gobierno y el INE los que manejan las cuentas y los que tienen la deuda y el poder de decidir.
“Siempre se manejó que la deuda se cancelaría cuando entrara en operaciones Tumarín, que es dentro de cinco años”, recordó.
“Si lo que han decidido es priorizar eso, ahí no hay nada más qué hacer, está bien pues, así se hará, pero creo que es un error. Ellos son los que mandan, nosotros proponemos, pero no mandamos”, recalcó Zamora.
MÁS EXCUSAS DEL INE
Otra de las razones que dio el INE para no abaratar la tarifa eléctrica a las familias es que el precio del petróleo es volátil en el mercado internacional y por tanto espera que para entre abril y mayo este ya esté por encima de los cincuenta dólares.
Ese precio estimado por el ente regulador, no obstante, estaría muy por debajo de los 104.6 dólares que el ejecutivo estimó en el Presupuesto General de la República 2015, según el Marco Presupuestario a Mediano Plazo 2015-2018, disponible en el portal electrónico del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
El barril de crudo cerró ayer en alza y se ubicó en 49.57 dólares el barril, pero el 13 de enero tocó el mínimo de 41.50 dólares a niveles de 2009. El petróleo empezó a caer desde septiembre del año pasado, presionado por una sobreoferta y por la Organización de Productores y Exportadores de Petróleo que se resiste a recortar su producción.
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