«Las ganas de salir en la prensa internacional con lo que sea, aunque sea, y perdónenme la palabra, una barrabasada como en este caso, el presidente la aprovecha». Claudio Alpízar, analista político costarricense sobre la actuación de Ortega en la cumbre de la Celac.
«Don Daniel tiene muy claro que su función de largo, mediano y corto plazo están en función del establecimiento del Canal (…) y él está dinamitando las relaciones con otros países». Gustavo Araya, analista político.
[doap_box title=»REVELA SU IGNORANCIA» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El analista político costarricense Claudio Alpízar considera que con su actuación en la reciente cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), al presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, “también le faltó elegancia diplomática y temática al plantear una actividad (el reclamo de un grupo independentista de Puerto Rico) que no estaba en agenda, ni era un tema de ningún (otro) país, excepto Nicaragua”.Alpízar agregó que Ortega también “muestra un grado de ignorancia” en cuanto al gran debate que se desarrolla sobre Puerto Rico, “porque si acaso solo un cinco por ciento de la población puertorriqueña tiene ansias de independencia. El 95 por ciento se debate entre ser un Estado asociado o pasar a ser el Estado 51 de la Unión Americana”, explicó el analista costarricense.[/doap_box]
La mala imagen dejada por el presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, con su boicoteo a la reciente cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), no es más que un oportunismo mayúsculo para figurar a nivel internacional, sin importarle el mal uso de la institucionalidad del país, al también acreditar como nacionales a independentistas de Puerto Rico, según el analista político costarricense, Claudio Alpízar.
“Es un oportunismo político mayúsculo el de Daniel Ortega”, señaló Alpízar, tras criticar que el mandatario —reelecto inconstitucionalmente en noviembre de 2011— utilizó “la institucionalidad nicaragüense para mentir, al mandar a representantes puertorriqueños que no son nicaragüenses a una actividad oficial donde Nicaragua es el país invitado y no Puerto Rico”.
“Creo que ahí está faltando a la institucionalidad del país, que ya no es novedoso de Ortega”, añadió.
Durante la primera jornada de la tercera cumbre de la Celac, desarrollada en Costa Rica, Ortega acreditó como nicaragüenses al independentista puertorriqueño Rubén Berríos y a los coterráneos de este, Fernando Juan Marín, Juan Manuel Dalmu Ramírez y María Lourdes González Negrón; quienes buscaban en el foro regional una declaración a favor de la lucha por la independencia de Puerto Rico, de parte de los cancilleres y mandatarios, con el respaldo de Ortega.
Berríos fue acreditado como funcionario de la Embajada de Nicaragua en San José y el resto como funcionarios del gobierno nicaragüense, según dijo el vicecanciller de Costa Rica, Alejandro Solano.
Ortega regresó la noche del miércoles a Managua y se ausentó al cierre del encuentro la mañana del jueves, dejando como representante nicaragüense a Berríos, para un encuentro privado entre los mandatarios asistentes; lo cual no solo molestó a Costa Rica, sino también a Brasil, Panamá, Colombia, Argentina y Ecuador.
Ante el capricho de Ortega, el encuentro privado entre presidentes no se realizó y el mandatario Solís cerró de manera anticipada la Cumbre para evitar un mal precedente con la actitud del mandatario nicaragüense al delegar a alguien que no era parte de su gobierno.
Gustavo Araya, otro analista político costarricense, señaló a la televisión local que Ortega sabe que generar ese tipo de conflictos le da réditos en algunos sectores nicaragüenses “que persiguen objetivos de carácter coyuntural”, en relación con las tensas relaciones que sostienen debido al conflicto fronterizo por el humedal de Harbour Head.
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La reunión privada de jefes de Estado y de Gobierno en la III Cumbre de la Celac, que se desarrolló en Costa Rica, concluyó anticipadamente por la intransigente actitud del presidente inconstitucional Daniel Ortega, al romper el orden establecido en
Ortega “oportunista” en cumbre de Celac
La mala imagen dejada por el presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, con su boicoteo a la reciente cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), no es más que un oportunismo mayúsculo para figurar a nivel internacional, sin importarle el mal uso de la institucionalidad del país, al también acreditar como nacionales a independentistas de Puerto Rico, según el analista político costarricense, Claudio Alpízar.