Que el asesor presidencial y vocero de la concesión canalera, Telémaco Talavera, fuera “encarado” con posicionamientos contra el Canal por una nicaragüense en España, ante ministros de Turismo y empresarios internacionales, indica el compromiso de todos los nicaragüenses “que estamos o no en el país”, considera Violeta Granera, coordinadora del Movimiento por Nicaragua (MpN).
“Nos preocupan las repercusiones de la obra”, dijo Granera, quien calificó como “un ejercicio pleno de ciudadanía” el cuestionamiento a Talavera por parte de Alejandra Espinoza, joven que radica en el país ibérico por estudios.
“Ella (Espinoza) inclusive llevó información que es bastante amplia sobre lo que el Cenidh (Centro Nicaragüense de Derechos Humanos) ha dicho de violación a los derechos humanos”, dijo Granera, quien indicó que los argumentos de Espinoza fueron sólidos y bien sustentados con el documento que presentó al vocero del Canal.
Silvia Nadine, diputada opositora de la bancada Alianza Partido Liberal Independiente (PLI), comentó que el acto de Espinoza fue una forma de poder expresar hacia el exterior del país lo que a veces no saben que ha pasado en Nicaragua.
“Va a tener repercusiones en el exterior… porque se muestra que en Nicaragua las cosas siguen estando mal, entonces los inversionistas lo podrían pensar (invertir en el Canal) y analizar bien la situación de Nicaragua”, dijo Nadine.
El exdiputado de la alianza sandinista Agustín Jarquín Anaya resaltó la importancia de que la intervención de la nicaragüense fuera en un ambiente de diálogo y respeto.
“La acción hace confiar que con jóvenes de esta calidad se pueda desarrollar Nicaragua. Jóvenes como ella vienen asegurando un futuro que corrija todas las malas situaciones”, comentó Jarquín Anaya.
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