Generar hábitos saludables en las familias es contribuir con el medioambiente. Acciones como el uso de eco-letrinas no solo tienen un impacto positivo en la vida y salud de las personas, sino también para el planeta.
Hábitat Nicaragua, a propósito del Día Mundial de la Educación Ambiental, celebrado ayer, presentó el proceso educativo Vivienda Saludable, a través del cual brinda talleres en los que las familias reflexionan acerca de los factores de riesgos para la salud en la vivienda e identifican buenas prácticas que ayudan a mitigar esos riesgos.
¿CÓMO SON?
Las eco-letrinas funcionan como una planta de tratamiento doméstico para disminuir la contaminación por aguas grises de los acuíferos superficiales y subterráneas; estas eco-letrinas consisten en una taza de porcelana dentro de una caseta, con una letrina con filtros para que el agua retorne más limpia a la naturaleza.
Como parte de los logros obtenidos por Hábitat Nicaragua en 2014 se construyeron sesenta eco-letrinas en la comunidad de La Gallina, en el municipio de San Rafael del Sur.
A través de Viviendas Saludables las sesenta familias en donde se construyeron las eco-letrinas aprendieron a darle buen uso y mantenimiento a la misma, a realizar un buen manejo y consumo del agua potable y realizar mejoras en saneamiento básico e higiene personal.
En el 2015, Hábitat Nicaragua espera poder construir en la comunidad La Gallina cien eco-letrinas más con el apoyo de la fundación Femsa.
Hábitat Nicaragua, para motivar a las familias, realizó el concurso Mejorando el saneamiento en mi vivienda. La ganadora fue Graciela Villagra. Ella logró la mayor cantidad de puntos en los diversos temas evaluados y fue la que consiguió el mejor uso y mantenimiento del eco-baño en su comunidad.
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