Una casa de horcones, madera, zinc derruido y techo de palma, donde vivían seis niños y siete adultos, se quemó ayer en el reparto Bello Amanecer, Villa Quince de Julio, Chinandega.
Lucía Vallejos dijo que fue a reparar un radiorreceptor cuando le avisaron que su casa se quemaba, al llegar el fuego había consumido todo.
La alcaldesa sandinista Aura Lila Padilla prometió apoyo. Aparentemente el siniestro ocurrió por recalentamiento en equipos, debido a malas conexiones.
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