Aún enardecidos, pobladores de diversas comunidades rurales cercanas a la cabecera municipal de Santa María de Pantasma, participaron en los funerales del pequeño productor Modesto Duarte Altamirano, quien habría sido asesinado, según sus familiares, por soldados del Ejército.
Los restos de Duarte fueron llevados desde El Portal, donde vivía y ocurrieron los hechos, hasta el cementerio de Quebrada del Hule en la vecina comunidad El Corozal, donde este mediodía fue sepultado.
Mientras tanto, los lugareños tampoco pudieron identificar a dos hombres, presuntos miembros de una agrupación armada, que fueron despedazados al estallar explosivos que les fueron entregados en una mochila y cuyos restos se los habrían llevado policías y militares.
Este jueves, entre unos matorrales en un barranco, a 250 metros del sitio donde ocurrió la explosión, los pobladores encontraron un pie presuntamente de uno de los «comandos» muertos.

La familia de Duarte asegura que el pequeño productor estaba en su casa a las 5 de la tarde del martes 20 de enero, cuando habría ocurrido la explosión, por lo que junto a su hijo Jaider Duarte, de 19 años y un nieto de 16 años, subieron una pequeña colina y fueron atacados a balazos por soldados del Ejército que poco antes habían llegado en vehículos tipo ambulancias.
El hijo del productor fue herido de bala y llevado al hospital de Jinotega. En tanto, el adolescente escapó en medio de la balacera.
Según los familiares, Duarte presentaba signos de tortura.