Las fotografías de satélite muestran la destrucción de la localidad de Baga en Nigeria tras el ataque de Boko Haram la semana pasada. EFE/Michah Farfour / Digitalglobe

Kaltuma Wari, secuestrada por Boko Haram, cuenta su calvario

"Algunas se volvieron histéricas, yo entre ellas". Kaltuma Wari, una madre de nueve hijos, fue capturada por Boko Haram cuando buscaba a los suyos en las calles de Baga, donde el grupo islamista llevó a cabo el ataque más sangriento de los últimos seis años.

«Algunas se volvieron histéricas, yo entre ellas». Kaltuma Wari, una madre de nueve hijos, fue capturada por Boko Haram cuando buscaba a los suyos en las calles de Baga, donde el grupo islamista llevó a cabo el ataque más sangriento de los últimos seis años.

«Salí con mis tres hijos menores buscando a mi esposo y a mis otros niños, pero me topé con un grupo de cinco hombres armados de Boko Haram», cuenta a la AFP esta mujer de 40 años.

«Me preguntaron adónde iba y les dije que estaba buscando a mi esposo y a mis hijos. Me dijeron que no perdiera tiempo buscando a nadie porque los habían matado a todos», agrega.

«Me dijeron que acababan de matar a un hombre y a sus hijos […] y que los siguiera».

Wari dudó en hacerlo, hasta que uno de los hombres le apuntó con su arma y decidió seguirlos. La llevaron hasta un internado de chicas en la ciudad que estaba lleno de mujeres y niños.

«Había más de 500 mujeres y cientos de niños», declaró por teléfono desde Maiduguri, la capital del estado de Borno, donde logró llegar esta semana.

Wari contó que algunas mujeres permanecían en dormitorios o clases y otras en el exterior, pese al Harmattan, un viento frío y seco.

«A muchas de nosotras nos separaron de nuestros hijos y esposos […] No tocaron a ninguna mujer, pero le prestaban más atención a las jóvenes».

También recuerda que «las vigilaban permanentemente y siempre las acompañaba un hombre armado, fueran adonde fueran, incluso al baño» Wari cuenta que los combatientes de Boko Haram trajeron comida de los mercados y tiendas saqueadas y forzaron a las mujeres a cocinar para ellos, pero muchas mujeres, apenadas por lo ocurrido a sus seres queridos, se negaron a comer.

«Muchas de ellas están muy mal para comer. Ni siquiera pueden caminar. Pienso que muchas de ellas morirán de frío».

«Algunas de nosotras se pusieron histéricas y yo era una de ellas. Se hartaron de nosotras, hicieron una selección y nos dijeron que nos fuéramos de la ciudad».

«Éramos alrededor de 100, todas madres. Nunca hubieran dejado irse a ninguna chica joven».

El ataque de Baga, que causó cientos o miles de muertos a principios de enero, según diversas fuentes, es el más sangriento de los cometidos por Boko Haram en seis años.

«Cuando salí de la escuela vi muchas casas quemadas y cuerpos descomponiéndose en toda la ciudad», afirma Wari.

«Me tuve que tapar la nariz con un pedazo del velo por el olor a putrefacción de los cadáveres».

«No hay nadie en la ciudad, excepto Boko Haram. Patrullan por la ciudad durante toda la noche. No duermen en toda la noche. Convirtieron a la base militar [multinacional] en su cuartel general». afirma Kaltuma Wari.

«También se alojaron en las casas más grandes, no las quemaron».

«Casi todos los pueblos por los que pasamos camino a Monguno [a 65 km de distancia] estaban desiertos. Sólo quedaban ancianas demasiado débiles para una caminata tan larga».

Internacionales Boko Haram Nigeria archivo

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