Uno de los más altos responsables de la inteligencia china fue detenido y puesto bajo custodia, una última muestra de la batalla emprendida por el presidente chino Xi Jingping contra la corrupción en el partido, anunciaron este viernes las autoridades.
El viceministro de Seguridad de Estado, calificado a menudo como el «KGB chino», Ma Jian, era considerado uno de los hombres fuertes de los poderosos servicios de espionaje y contraespionaje de Pekín.
Sobre él pesa la acusación de «graves violaciones disciplinarias», una expresión que designa en la jerga del régimen delitos de corrupción, informó la agencia de noticias china Xinhua y la comisión de inspección disciplinaria, gendarme del partido único.
La caída de Ma Jian se produce tras la de su exjefe, Zhou Yongkang, el más alto responsable del régimen apartado del poder desde la caída de la Banda de los Cuatro tras la muerte de Mao en 1976, acusado de cargos similares.
Zhou Yongkang, que durante diez años fue el hombre clave de la seguridad del régimen, espera ahora su juicio, tras ser apartado del Partido Comunista chino, al que pertenecía como miembro de su comité permanente.
La prensa oficial lo ha relacionado con la «camarilla» de Bo Xilai, estrella incipiente del partido hasta que fue condenado en 2013 a perpetuidad por corrupción y por encubrir un asesinato en el que estaba implicada su esposa.
El anuncio de la caída de Ma Jian ilustra la voluntad de Xi Jingping de cargar contra «tigres» o «moscas», para acabar con la corrupción en el país.