El secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, aseguró que conoció que entre los asistentes a la protesta del pasado domingo contra las altas multas de tránsito y uso del Depósito Municipal, habían agentes policiales vestidos de civil.
El interés, según conoció Carmona, era identificar a los organizadores de la protesta. No obstante, aclaró que esa fue la información recibida, pero no la pudo verificar.
Ayer LA PRENSA publicó que según familiares de Julio César Salgado, herido en la protesta, un agente vestido de civil fue el autor de la agresión.
“Estamos claros que dentro de las personas que andaban allí habían infiltrados de la Policía”, dijo Carmona, quien recordó que la protesta es válida, y puso de ejemplo que en un futuro otros sectores podrían protestar por otras causas como la carestía de la vida, por lo que no debería ser reprimida.
El director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, manifestó por su parte, que también no puede descartarse “la complicidad” de la Policía con las “fuerzas paralelas” del partido de gobierno, de los cuales ya hay antecedentes en otras protestas sociales.
Señaló Carrión, que la protesta del domingo es un reclamo legítimo, y a su vez, es un derecho humano. Sin embargo, la forma de comportamiento de las autoridades policiales en este tipo de casos, es causa de temor entre las víctimas como sucede con Salgado. Esto porque pese a la presencia policial no hubo ninguna protección, por lo que la gente opta por no denunciar, dice Carrión. “El que agrede, ponele que no sea policía, (pero) se moviliza con arma impunemente a la luz del día en una actividad que tiene cobertura policial… lo único que puede pensar la gente este no es cualquiera”, apunta Carrión.
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