A las afectaciones por la roya en las plantaciones de café en el departamento de Matagalpa en la última semana se han sumado lluvias que incentivan la maduración del grano; sin embargo, los fuertes vientos en el mismo período han propiciado la caída de una parte de la cosecha.
Aunque la caída de café no ha sido todavía alarmante, para evitar mayores pérdidas y que el grano siga cayendo por los vientos, los caficultores han optado por ordenar el corte del grano aún sin que haya madurado totalmente, confirmó Aura Lila Sevilla Kuan, presidenta de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat).
AUSENCIA DE LLUVIASTAMBIÉN AFECTÓ
Con ausencia de lluvias en todo diciembre recién pasado, la maduración del café avanzó lentamente y “aunque estamos ya entrando en la etapa de máxima recolección, no significa que haya una maduración plena en los cafetales”, comentó Sevilla.
Explicó que la sequía de diciembre afectó el desarrollo de los granos y “cuando procesamos el café en los beneficios húmedos, vemos afectaciones en la calidad, como el color, el rendimiento y el tamaño del grano”.
Además, según la dirigente gremial, el rojo característico del café maduro en las plantas ha sido sustituido por “un color rojo pálido, amarillento”.
Hasta ahora la mayoría de los productores, cuyas fincas están en zonas bajas del departamento, con alturas que oscilan entre los cuatrocientos y setecientos metros sobre el nivel del mar, ya están por finalizar los cortes, mientras que las grandes fincas cafetaleras con alturas que superan los novecientos metros sobre el nivel del mar están apenas entrando a la etapa de máxima recolección.
En general, la cosecha ha avanzado en poco más del cincuenta por ciento en todo el departamento, estimó Sevilla, quien además preside la llamada Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN), integrada por productores de todo el país.
Los miembros de la ANCN, según Sevilla, calculan que por las diferentes afectaciones en los cafetales, la cosecha del ciclo 2014-2015 será menor en un margen que oscila entre el 10 y el 15 por ciento respecto de la cosecha del ciclo 2013-2014.
EN BOACO HAY DAÑOS
Para la pequeña productora de café orgánico de la cooperativa Fuente de Oro, Juana Hernández, la afectación de la roya fue terrible, porque de las tres manzanas que tenía sembradas de las variedades Catoai y Borbón, que le producían sesenta quintales, las perdió casi todas. “En lo personal el daño fue grande porque solo la rama quedó de las plantas por falta de recursos para el manejo y control de la roya”, afirmó.
En relación con el año pasado, la maduración del grano fue tardada y dispareja, aseguró la productora de café.
(Colaboración de Auxiliadora Martínez).
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