Las líneas de cruceros y los hoteles de los Estados Unidos no son los únicos posibles beneficiarios de una normalización de las relaciones con Cuba. Las sodas que se sirven a bordo y los materiales de construcción para resorts podrían proceder de compañías mexicanas.
Coca-Cola Femsa SAB y Cemex SAB se cuentan entre las compañías mexicanas que podrían obtener una tajada de la expansión del mercado cubano, según ING Groep NV. Herzfeld Caribbean Basin Fund dice que, después de los Estados Unidos, México en el que más empresas se beneficiarían del fin del embargo de la Guerra Fría. “Cuba es la próxima puerta”, dijo en entrevista telefónica Eric Conrads, un administrador de dinero de ING en Nueva York. “Es un mercado natural. El cóctel Cuba Libre se prepara con Coca Cola, y a la ecuación se incorpora la libertad”, dijo.
Una cadena de distribución latinoamericana aceitada pone a Coca-Cola Femsa, la mayor embotelladora de Coca-Cola, en mejor posición para aprovechar una apertura a Cuba que Coca-Cola Co., que tiene sede en Atlanta, dijo Ryan Paylor, un operador de fondos de Herzfeld.
En cuando a Cemex, que tiene sede en Monterrey, las décadas de falta de inversión de capital en Cuba podrían convenir a la productora de cemento si el gasto de los Estados Unidos desencadena un auge de la construcción, dijo Paylor. “La infraestructura de Cuba está muy deteriorada desde que comenzó el embargo”, agregó.
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