Tras el sangriento desalojo ocurrido al amanecer del 24 de diciembre contra los campesinos que durante 7 días protestaron en un tranque en El Tule, Río San Juan, la Comisión del Canal, encabezada por el vocero, Telémaco Talavera, se reunió por primera vez para escuchar a campesinos de la colonia La Fonseca, ubicada a 28 kilómetros de Nueva Guinea.
Talavera, junto a la alcaldesa de Nueva Guinea, Claribel Castillo, y otros funcionarios del canal arribaron a la Fonseca fuertemente custodiados por agentes antimotines, cuando previamente se habían desplazado por el pueblo efectivos del Ejército de Nicaragua.
En una acalorada asamblea, realizada en la parroquia local, participaron unos 500 líderes campesinos de 140 comunidades de la colonia La Fonseca, donde el clamor generalizado fue la derogación del la Ley 840 del Gran Canal Interoceánico.
Los campesinos exigieron, además, la libertad de los presos de El Tule y Rivas, se pronunciaron en contra de la expropiación de sus tierras y reafirmaron que no las venden ni las regalan a los chinos.
Por su parte, Talavera, reconoció la falta de responsabilidad de la Comisión y el Gobierno al no facilitarles mayor información ampliada sobre el proyecto y aseguró que el pago por indemnización y permuta a los propietarios que resulten afectados en un trayecto de 2 kilómetros que contempla el ancho del Canal, estará a cargo de la Comisión, y no de los chinos, y el precio será determinado con cada uno de los campesinos.
Talavera lució irritado y perdió la cordura cuando los campesinos les calificaron de «delincuentes, ladrones y mentirosos».
En Nueva Guinea, los campesinos se han realizado varias protestas en rechazo del proyecto y han denunciado el acoso de la Policía, tal es el caso de Francisca Ramírez, vicecoordinadora provisional del Consejo Nacional de Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía Nacional, cuya casa fue allanada por las autoridades policiales.
Telémaco se reunió con varios líderes de la zona, incluida Francisca Ramírez, quien dijo que los campesinos le manifestaron su «no a vender sus propiedades para la construcción del Canal«, y advirtió que si el vocero del proyecto dice que sí hubo arreglo, «es mentira».