A sus 73 años, más que un mánager de beisbol, Noel Areas tiene la apariencia de un abuelo bonachón intentando complacer a sus nietos.
Pero no se equivoque. Este señor, que suele comportarse como un caballero y quien ha hecho del buen trato una de las razones de su éxito, es el que ha venido a agitar la Liga de Beisbol Profesional, al ensayar una feroz remontada con el San Fernando.
El equipo de Masaya no colapsó porque nunca alzó vuelo. Se mantuvo al ras del piso desde el principio y muy rápido quedó en claro que no iba hacia ningún lado. Ahora en cambio, parece ir hacia las semifinales, o al menos, eso intenta Noel desde su llegada.
Vamos a pelear cada juego. De hecho, ya lo estamos haciendo. Pero el cambio en el equipo no ha sido algo mágico o especial. Simplemente los muchachos no se sentían cómodos y no estaban unidos, pero eso ya ha sido superado, explica el timonel, nacido el 21 de septiembre de 1941.
El primer día que Areas llegó al campamento de las Fieras no se presentó como la salvación del equipo. Tampoco emitió un discurso estremecedor, ni intentó juzgar a nadie. Solo quiso quitarle presión a un plantel que lucía exprimido y que pese a sus esfuerzos no le encontró la vuelta a la Liga.
Les dije a los muchachos intentáramos cambiar la situación del equipo y que si no lo conseguíamos, sí había algo que podíamos cambiar y que estaba en nosotros hacerlo y era al menos la actitud con que enfrentamos las dificultades, recuerda Areas. Pero las cosas han cambiado.
“Este es un buen equipo. Hay talento. Y los muchachos están peleando. Hay voluntad en hacer lo mejor aunque a veces no se logre, pero yo estoy complacido con lo que aporta cada uno. La meta es clasificar, aunque sabemos que no es fácil”. Noel Areas, Mánager de Las Fieras.
El mensaje le llegó a los muchachos y aunque todavía no salen del sótano, la distancia entre ellos y los demás es cada día más pequeña. Areas agarró a las Fieras con 5-15 el 2 de diciembre. Ahora las tiene con 12-20. Lleva 7-5 desde su llegada y asegura que lo mejor de la recuperación aún no lo hemos visto.
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