Los Estados Unidos están produciendo la mayor cantidad de petróleo en 31 años, el crecimiento económico cobra fuerza y los precios del crudo caen. ¿Entonces por qué declina el uso de petróleo de los estadounidenses?
A medida que el país se acerca cada vez más a la independencia energética, una mayor eficiencia del combustible, los cambios demográficos y un auge de las energías renovables están cambiando la dinámica que en el pasado habría visto trepar la demanda de gasolina.
Años de precios elevados han llevado a la causa que explica el actual descalabro: un alza en el suministro de los Estados no pertenecientes a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC) y una contracción en el crecimiento de la demanda, según su análisis, que detalla una caída para el precio del Brent del 40 por ciento desde junio.
Aunque los bajos precios ya están recortando el gasto de los productores, la AIE consideró que es más probable que afecten su balance a medio y largo plazo que a corto.
Para la organización, Rusia es el único país en el que podría haber un efecto claro, junto a las sanciones y la caída de la divisa, pero este se vería compensado por una revisión al alza en las previsiones de Norteamérica.
La organización, que reúne a los principales consumidores de energía del mundo, calcula que este año el consumo de petróleo será de una media de 92.4 millones de barriles diarios, mientras que para 2015 será de 93.3 millones, 900,000 barriles menos que en este ejercicio.
Pese a esa revisión a la baja, el organismo calculó que el crecimiento de la demanda se acelerará el próximo año en 900,000 barriles diarios, frente a los 700,000 proyectados para 2014. EFE[/doap_box][doap_box title=»Repercusión social» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]La Agencia Internacional de la Energía admitió que el mantenimiento de la caída de precios empeoraría una situación ya difícil para algunos países y precios hasta el punto que aumentaría el riesgo de inestabilidad social y dificultades financieras si a los productores les resultara difícil devolver la deuda, publicó la agencia. EFE[/doap_box]
El Producto Interno Bruto, el valor de todos los bienes y servicios que producen los Estados Unidos, creció a un ritmo de 2.4 por ciento en el tercer trimestre respecto de igual período del año pasado. El consumo de petróleo declinó 0.3 por ciento, indican datos del Gobierno.
La demanda de petróleo y el crecimiento del PIB antes iban de la mano, dijo el 8 de diciembre por teléfono desde Cambridge, Massachusetts, Christopher Knittel, un profesor de economía aplicada de la Facultad de Administración Sloan del Massachusetts Institute of Technology. Ahora, en cambio, en cierto sentido son independientes debido a que las inversiones en economía de combustible tendieron a romper esa relación.
El auge del esquisto ha llevado la producción estadounidense al nivel semanal más alto desde 1983. La producción de petróleo creció 65 por ciento en apenas cinco años y el país ha proporcionado el 89 por ciento de su energía en 2014.
Los Estados Unidos exportarán más energía de la que importan para 2025, dijo Wood Mackenzie Ltd. en una nota de análisis de octubre. La Administración de Información sobre Energía (EIA, por la sigla en inglés) pronostica que la demanda crecerá 0.7 por ciento el año próximo, mientras que analistas que consultó Bloomberg estiman que la economía se expandirá cuatro veces más rápido.
La siguiente es una forma más fácil de ver cómo los estadounidenses dependen menos del petróleo: en septiembre se consumieron 1,178 barriles por día por cada 1,000 millones de dólares de PIB, un 33 por ciento menos que los 1,760 barriles por día de hace veinte años.
ECONOMÍA DE COMBUSTIBLE
Algunas de esas cifras se explican por la mejora de la economía de combustible de los autos que recorren las calles de los Estados Unidos. Los automóviles que se vendieron en agosto podrían viajar 41.5 kilómetros (25.8 millas) con un galón (3.78 litros) de combustible, un 28 por ciento más que en 2007, según el Instituto de Análisis del Transporte de la Universidad de Michigan.
La producción de biocombustibles también desempeña un papel importante al reducir la cantidad de petróleo en la gasolina. El etanol ahora representa alrededor de la décima parte de las ventas de combustible para vehículos de los Estados Unidos.
El consumo de gasolina ha caído 3.7 por ciento desde 2010 a pesar de que la cantidad de kilómetros recorridos en las autopistas estadounidenses aumentó 0.8 por ciento.
También está el efecto del desplazamiento de estadounidenses jóvenes a las zonas urbanas. La población de las áreas céntricas creció a más del doble del ritmo de las zonas metropolitanas de los Estados Unidos entre 2000 y 2010, según la Oficina de Censo. El hecho de que más gente viva en centros urbanos significa que es más la cantidad de gente que puede desplazarse sin auto.
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