El quinteto de los Tiburones de Limón, del nicaragüense Vansdell Thomas, se enfrentarán al San Ramón el próximo jueves, en el inicio de las semifinales del Torneo de Apertura de Primera División de Baloncesto de Costa Rica.
Thomas es líder encestador del equipo y ha sido clave en la clasificación a semifinales, instancia a lo no que avanzaba desde 2009. La serie estará dura. San Ramón es un equipo completo, tienen a jugadores de la Selección de Costa Rica y dos norteamericanos que aportan mucho, indica.
Limón no es favorito en la serie. En la temporada regular perdió los tres partidos ante su rival de turno. Fueron muy buenos juegos, pero queremos dar la gran sorpresa pasando a la final porque nada es imposible. La temporada regular es muy diferente a la semifinal, advierte Thomas.
El alero nacional cree que puede aportar mucho en la semifinal, porque contra San Ramón promedió más de 20 puntos en los tres partidos de la etapa regular.
EVOLUCIÓN
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Los Leones de Managua, campeones del XVII Torneo de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB), viaja mañana a Guatemala para disputar el viernes el Torneo Centroamericano de Clubes.
El quinteto capitalino debe ser considerado favorito para el torneo, porque llevó un plantel competitivo con el pívot Bartel López de refuerzo, más el seleccionado nacional de Panamá, Joel Muñoz.
Los nicas debutan (7:30 p.m) ante Tigersharks de Belice.
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Thomas aseguró que haber escogido la liga de Costa Rica fue una buena decisión, porque le ha permitido mejorar sus condiciones. Esta experiencia ha sido la mejor de toda mi carrera profesional, incluyendo las diferentes ligas que he participado en Centroamérica, porque el nivel es fuerte, sostiene.
El seleccionado nacional señaló que el entrenador de Limón le ha ayudado a corregir defectos y pulir fortalezas para tener un mejor rendimiento en la cancha. Me ha enseñado de todo para mejorar mi juego, incluyendo ir al gimnasio a hacer pesas aun en los días de juego. Entreno tres veces al día y nunca había hecho nada de esto desde que empecé a jugar. Al inicio fue duro porque me sentía cansado, pero me acoplé a la nueva rutina, dice.
El trabajo realizado por Vansdell ha dado sus frutos en la cancha. Siento el juego más fácil, me golpean mucho porque me gusta atacar el aro, pero con el trabajo de las pesas ya no siento los golpes, asegura el alero nica, quien intentará mantener su nivel.
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