Las grandes enfermedades que afectan a los países centroamericanos son la corrupción y la inseguridad ciudadana, así lo manifestó el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, presidente del Secretariado Episcopal de América Central (Sedac).
Hay un problema que sí nos preocupa como Iglesia y nos tendría que preocupar a todos como centroamericanos y es el gran problema de la corrupción, expresó el jerarca panameño.
Ulloa lamentó que la corrupción es una enfermedad que golpea moralmente a la región y pidió a los medios de comunicación, a la Iglesia y la sociedad buscar el remedio para esa enfermedad y buscar educar en valores.
El problema de la corrupción es como ya el ADN y tenemos que reconocer que estamos enfermos, y tenemos que buscar el remedio y allí ustedes los medios tienen la misión de realizar campañas sistemáticas para educar en valores, exhortó el titular del Episcopado centroamericano.
Ulloa dijo que es escandaloso que en la región se estén cometiendo con crueldad tantos crímenes, por lo que urgió aunar esfuerzos entre la sociedad civil y la autoridad para alcanzar la paz y la seguridad ciudadana.
En ese sentido, monseñor Ulloa explicó que la primera institución que debe impulsar los valores es la familia, acompañada siempre por la Iglesia.
La reunión del Episcopado centroamericano también cuenta con la visita de monseñor Claudio María Celli, presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales de la Santa Sede. El tema central abordado por los obispos es el trabajo de las comunicaciones sociales en la vida de la Iglesia.
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