Si se encuentra en un apuro y marca el número 118, la línea de emergencias de la Policía Nacional, escuchará esto: “Emergencia Policía Nacional. Para comunicarse con Managua marque 1; zona Pacífico, 2; zona Central, 3; zona Norte, 4; zona Atlántico, 5”. Si usted está en Managua sabrá qué hacer a los 5 segundos. Sin embargo, si se halla en otro departamento escuchará un nuevo y largo menú de nombres y números. Deberá atender de 12 a 24 segundos de grabaciones apenas para averiguar cuál tecla tiene que marcar para iniciar una llamada.
Después de eso el teléfono podría repicar desde unos pocos segundos hasta más de un minuto. Esto si, con suerte, no se cae la llamada incluso desde antes de escuchar las indicaciones.
Dependiendo de la zona en la que usted se encuentre, podría transcurrir hasta un minuto con treinta segundos, o incluso más, desde el momento en que marque el 118 hasta que sea atendido. Por ejemplo, si está en Rivas, primero escuchará los números de León, Chinandega, Masaya, Granada y Carazo, luego podrá esperar a que una persona real atienda su llamada. Y ese tiempo podría ser la diferencia entre vivir o morir en una emergencia.
“Es demasiado tiempo el que se tarda en dar una respuesta la operadora”, dice el especialista en técnicas de rescate de la Cruz Roja, Anuar Areas. Por ejemplo, si alguien sufre un accidente y tiene una hemorragia severa, podría desangrarse en tres minutos o menos.
“La respuesta debería ser inmediata”, señala Areas, y agrega que en una emergencia lo primero que las personas necesitan es que alguien detrás de la línea les explique lo que deben hacer mientras llegan los equipos de rescate.
LA PRENSA intentó comunicarse con el vocero de la Policía Nacional, comisionado Fernando Borge, para consultarle sobre el tema, pero su teléfono celular estaba apagado.
El comandante Miguel Alemán, jefe de la Dirección General de Bomberos, dice que todavía hay que mejorar muchas cosas con las líneas de emergencia y propone que se dé una “respuesta directa” a través de los números de los jefes de bomberos. Sin embargo, esa tampoco es una alternativa suficiente, pues no todas las personas tienen acceso a esos números telefónicos.
Falta capacitación
Areas también expresa que aunque haya una persona detrás de una línea telefónica que pueda atender a alguien que lo requiera, no siempre está capacitada para dar indicaciones.
“Si fuera una emergencia de salud, esa persona debería estar en la capacidad de preguntarte cuáles son los síntomas y decirte qué hacer para mientras llegan los equipos de rescate”, agregó el cruzrojista con 18 años de experiencia. “Esos temas ya los hemos ido tratando con los cursos que hemos estado recibiendo”, afirma.
Según el rescatista, se han estado realizando reuniones entre la Policía Nacional, los Bomberos y la Cruz Roja, para tener una línea única que permita recibir todas las llamadas de emergencia.