47 adolescentes murieron ayer en un atentado perpetrado contra un instituto público para varones, en el norte de Nigeria, por un kamikaze vestido de colegial, a las 7:50 de la mañana (hora local). La masacre fue atribuida al grupo Boko Haram, que ha realizado varios ataques contra escuelas que siguen programas occidentales desde 2009.
El presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, condenó en un comunicado este asesinato odioso y prometió capturar a los culpables lleve el tiempo que lleve.
276 chicas fueron secuestradas en un ataque de Boko Haram a una escuela, en abril, en Chibok, en el estado de Borno. 219 de estas jóvenes siguen retenidas, pese a los llamados internacionales para su liberación.
La masacre sucedió un día después de la publicación de un nuevo vídeo en el que el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, rechaza de nuevo la petición del Gobierno en pro de una tregua y de conversaciones de paz, realizada en octubre.
El instituto está ubicado en Potiskum, capital económica del Estado de Yobe, una de las tres regiones donde impera la ley marcial desde hace un año y medio para hacer frente a la insurrección de Boko Haram, que ha dejado más de 10,000 muertos en cinco años.
El gobernador de Yobe, Ibrahim Gaidam, anunció el cierre inmediato de todas las escuelas en Potiskum hasta nueva orden, y abogó por tomar acciones urgentes para poner fin a la escalada de la violencia.
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