Una nueva versión del exitoso videojuego Call of Duty que pone a los famosos soldados del futuro a combatir contra el maquiavélico mercenario encarnado por el actor estadounidense Kevin Spacey se dio a conocer esta semana.
La empresa Activision lanza una nueva versión de este juego de disparos en primera persona (FPS, First Person Shooter), una franquicia de varios miles de millones de dólares.
Para esta nueva versión, titulada Call of Duty: Advance Warfare, los estudios Sledgehammer se adaptan a las nuevas capacidades de las consolas de nueva generación PlayStation 4 y Xbox One.
“Tenemos un enfoque muy diferente del juego”, dijo el presidente ejecutivo de Activision, Eric Hirshberg. Esta vez, “modificamos la fórmula en diferentes sentidos”.
En efecto, los estudios Sledgehammer cambiaron la mecánica del juego dotando a los soldados de “trajes de exoesqueletos” que les dan superpoderes.
Una nueva trama se teje junto con un “nuevo personaje central” encarnado por el famoso y oscarizado actor Kevin Spacey.
Los movimientos y expresiones de Spacey fueron captados a través de un procedimiento especial para crear una versión virtual realista del actor que interpreta a Jonathan Irons, un mercenario que quiere dirigir el mundo.
“Ha sido muy divertido trabajar con el equipo y dar vida a Jonathan Irons”, dijo Spacey en un comunicado. “Esta tecnología es realmente destacable y diferente a todo lo que he hecho hasta ahora. Estoy emocionado de ver qué sucede con esto”.
LA HISTORIA
El juego se desarrolla en el año 2054, cuando Atlas, una poderosa empresa paramilitar privada dirigida por el personaje de Spacey, está tratando de derrocar al gobierno. Tomado por el odio y la sed de venganza tras la muerte de su hijo,Irons se halla obsesionado por el poder, listo para llevarse por delante a todos en su camino.
Los jugadores encarnan el papel de soldados con capacidades de combate multiplicadas por diez.