La construcción del canal interoceánico en Nicaragua, es un tema que no ha sido abordado lo suficientemente en el seno del congreso de Estados Unidos, declaró el congresista Mario Díaz-Balart, al ser consultado sobre el tema.
Para el legislador estadounidense detrás de la construcción del canal no estarían solo los intereses de China, Rusia e Irán, sino el narcotráfico internacional. “Posiblemente -los intereses en la construcción del canal- no solo sea de regímenes peligrosos y antidemocráticos como Irán, Rusia, hay que recordar los vínculos muy cercanos del narcotráfico con el régimen de Daniel Ortega”, apuntó el congresista federal.
Al ser consultado sobre si la construcción del canal interoceánico ha sido un tema abordado en el seno del congreso, tomando en cuenta que sería un megaproyecto respaldado por países enemigos de Estados Unidos, Díaz-Balart respondió, “no lo suficiente”.
“Desafortunadamente no lo suficiente, vivimos una época que por la política del presidente –de Estados Unidos, Barack- Obama, cuya política exterior ha sido desastrosa en Europa, el Medio Oriente, Asia, y no digamos la economía en Estados Unidos, que no esta como debería, y ahora tenemos este problema del Ébola, que esta preocupando al Congreso y al gobierno de Estados Unidos, hay tantos problemas a través del mundo que desafortunadamente hay muy poca atención a nuestro hemisferio. En el congreso a través de la congresista Ileana ros-Lehtinen, y en la comisión de presupuesto, ahí sí estamos enfocándonos más a los temas de Latinoamérica. Desafortunadamente la administración cuando se enfoca en Centroamérica, suele hacerlo erróneamente.
Pero otro elemento que estaría también impidiendo la atención de los legisladores en el tema del canal, es la campaña electoral en Estados Unidos, cuyos comicios de medio término se efectuarán el próximo 4 de noviembre. Demócratas y republicanos se disputan el control de ambas cámaras legislativas.
El proyecto del canal es considerado por analistas políticos como una iniciativa geoestratégica promovida por China, cuyo interés es expandir su influencia marítima y económica a nivel mundial, una iniciativa que cuenta con el respaldo anunciado de Rusia, al que se estaría integrando Irán, países enemigos de Estados Unidos, que compiten por la influencia sobre la economía y la hegemonía global.
La construcción de esa vía interoceánica también cuenta con el respaldo de Venezuela y Cuba, aliados del presidente inconstitucional Daniel Ortega.
“Como se trata de Ortega, yo comienzo con preocupación sabiendo que un plan de Ortega, suele ser un plan hacia el mal“, expresó Díaz-Balart.
El presidente inconstitucional de Nicaragua, y la empresa china HKND Group firmaron el 14 de junio de 2013 un acuerdo marco para la construcción del proyecto Gran Canal Interoceánico, que contempla su concesión y explotación por 50 años, prorrogables a 50 más.
El congresista federal por el Sur de la Florida, considera que Ortega, no es un presidente legítimo debido a las artimañas empleadas para permanecer en el cargo en clara violación a la Constitución de la República.
“No lo llamo presidente, llegó al cargo a través de un proceso tan grave como la corrupción, y luego ha seguido haciendo todo lo posible para que ese sistema garantice que él y su grupo se mantengan en el poder. Así es que cada vez que ese individuo con el historial que tiene, sabemos como opera y que cualquier plan que promueva hay que pensar cuál es el propósito real“.
Un tema de preocupación
“Nos tenemos que preocupar cuando vemos ese tipo de posible inversión tan grande, evaluar si el interés es estratégicamente militar o para hacerle daño a los intereses de los Estados Unidos, o también para ayudar al narcotráfico“, insistió el congresista.