Una trabajadora sanitaria que atendió al primer paciente diagnosticado con ébola en Estados Unidos se convirtió ayer en el primer caso de contagio ocurrido dentro de ese país, algo que las autoridades de salud vinculan con un fallo en el protocolo de seguridad pese a que la mujer usó el traje de protección requerido.
La primera prueba realizada a la mujer por el Servicio de Salud de Texas dio positivo por ébola y un segundo test llevado a cabo por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) confirmó el contagio.

LAPRENSA/AFP/MIKE STONE
La paciente se encuentra estable desde que fue aislada el pasado viernes por la noche tras comunicar que tenía fiebre.
Según detalló en una conferencia de prensa el director de los CDC, Thomas Frieden, la mujer atendió y tuvo un “contacto prolongado” en el hospital presbiteriano de Dallas (Texas) con Thomas Eric Duncan, la primera persona diagnosticada con ébola en Estados Unidos y fallecida el pasado miércoles.
La infectada llevaba el traje de protección requerido, con bata, guantes y máscara, durante su contacto con el enfermo, pero “en algún momento hubo un fallo en el protocolo” de seguridad que ahora las autoridades de los CDC van a investigar, sostuvo Frieden.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó que se realice “lo más pronto posible” una investigación del “aparente” fallo en los protocolos de control de infecciones del hospital.
Asimismo, en una conversación telefónica con su secretaria de Salud, Sylvia Burwell, Obama solicitó que las autoridades federales tomen medidas adicionales “inmediatas” para garantizar que los hospitales y proveedores de atención médica en todo el país están “preparados” para seguir los protocolos adecuados para tratar con enfermos de ébola.
El director de los CDC dijo que únicamente una persona “cercana” a la paciente ha sido aislada y está siendo monitoreada. No obstante, agregó que “es posible, desafortunadamente, que en los próximos días” aparezcan más casos de contagio.
EN NICARAGUA REINA LA DESINFORMACIÓN
El pánico mundial por el ébola contrastaba con la calma dominical del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino donde los trabajadores apenas han oído hablar sobre el virus.
Rosa Duarte, ejecutiva de ventas de una empresa de transporte, dijo que solo había oído hablar del tema, pero que “tal vez adentro, en la clínica (del aeropuerto) están haciendo algo, ahorita no nos han capacitado ni nada”.
LA PRENSA solicitó información al respecto, pero un oficial de Migración que no quiso identificarse nos pidió que regresáramos este lunes y preguntáramos por la vicegerencia de la terminal donde solo hay dos baners referentes a enfermedades: uno sobre los síntomas del chikungunya y otro que da la bienvenida a Nicaragua “país libre de sarampión y rubéola”.
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