De continuar lloviendo tal y como ha pronosticado el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) por la onda tropical número 37, la zona del Caribe Norte corre riesgo de quedar incomunicada con el Pacífico al formarse pegaderos en algunos tramos de la vía que los conecta.
El titular del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Pablo Fernando Martínez, reconoció que debido a la lluvia que ha provocado desastres “los suelos están saturados”.
“Puede haber problema en pocos días en la ruta que va para Caribe Norte, Matiguás-Río Blanco, Río Blanco-Mulukukú hasta Bilwi. Donde está el concreto (hidráulico) no hay problema, pero donde no hay (pavimento) sí y sí hubo un deslizamiento entre Matiguás y Río Blanco”, destacó el funcionario.
El Gobierno central reportó en total 82 kilómetros destruidos, 167 kilómetros con afectaciones puntuales, ocho deslizamientos y cuatro puentes dañados.
Sumado a la amenaza de quedar aislado, en la parte Caribe Norte ya se observan las afectaciones de los trabajos en la tierra.
Los cultivos de tubérculos y granos básicos son los más afectados en algunos municipios de este territorio, sobre todo en Waspam y Puerto Cabezas, declaró a LA PRENSA el teniente coronel César Tercero, jefe de la Defensa Civil en la Región Autónoma del Caribe Norte.
Las afectaciones se han presentado en Sandy Bay Norte, Haulover, en el municipio de Puerto Cabezas, y en la comunidad del río Wanky, en el municipio de Waspam. Para ello se va a trabajar en un equipo que tendrá que realizar la evaluación de los daños y análisis de las necesidades, indicó el jefe de la Defensa Civil.
En Siuna, donde llovió ayer durante unas tres horas consecutivas, las calles fueron convertidas en ríos, los vuelos fueron retrasados en Rosita, Siuna y Bonanza.
TEMOR NO SE EVAPORA
Mientras, en Ometepe, las familias afectadas por los deslaves de las laderas del volcán Concepción temen volver a sus viviendas, porque consideran que las fuertes corrientes abrieron la brecha y con cualquier lluvia de moderada intensidad se puede formar una corriente de agua que arrastre lodo y piedras.
“Aunque no me quiero ir de mi casa, donde he vivido por cuarenta años y ahí tengo mis cultivos, la verdad yo pienso regresar hasta que pasen estos aguaceros de octubre y ahora creo que tendremos más cuidado en los próximos inviernos”, afirmó Pedro Sandino Castillo, uno de los habitantes de la Unión de Altagracia, cuya casa quedó soterrada de lodo y piedras.
Jorge Luis Barrios, coordinador del albergue ubicado en la escuela de Tilgüe en Altagracia, expresó que de las ocho familias que se encuentran ahí, a tres sus casas les quedaron inhabitables.
Por su parte, entre las autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Alba-Equipos y alcaldías se han enviado cerca de veinte máquinas pesadas para que haya buen tráfico, sacando el material que se desplomó de las zonas altas.
Cárdenas y Colón y la isla de Ometepe han sido los lugares más afectados por las lluvias en los días anteriores. En la isla de Ometepe se abre paso en las vías principales y en los próximos días se hará en los caminos que conducen a las comunidades. (Colaboración Lucía Vargas)
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Esperanza Alemán Condega, de 56 años, habitante de Los Ramos, sugirió a las autoridades municipales que vayan buscando un lugar seguro donde trasladar a toda la comunidad, donde la vía de acceso principal quedó convertida en un cauce de unos dos metros de profundidad y varias casas quedaron anegadas de lodo y piedras.
“Yo creo que la Alcaldía de Altagracia debe de reubicar a toda la comunidad en un sitio seguro y que todos podamos irnos con nuestras culturas y tradiciones, porque vivir por esta zona ya es un riesgo”, enfatizó Alemán Condega.
El problema de la energía eléctrica fue resuelto al atardecer del viernes y aunque cuadrillas de la distribuidora eléctrica Disnorte-Dissur seguían trabajando en el mantenimiento de redes y cambio de postes, en Moyogalpa el servicio eléctrico se mantenía estable ayer sábado.
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