Cuando se le pregunta a la directora del Instituto Rubén Darío, en Nueva Guinea, por los mejores alumnos de ese centro, ella no duda en nombrar a Lesly García Toruño, de tercer año; y a Ignasis Borge Obando, de quinto.
Ambas han tenido el privilegio de representar a su centro de estudios en diferentes competencias intercolegiales. Por supuesto que su desempeño ha sido orgullo para su instituto, así como para ellas.
No les tocó los mismos padres, pero sí comparten una peculiar historia. Aquí Entre Nos te decimos que detrás de su excelente nivel académico existe un admirable esfuerzo y disposición por sus estudios que han sabido sacarlo adelante a pesar de no contar con la presencia de sus padres. Lesly e Ignasis prometieron a sus fallecidos padres y a ellas mismas que harán lo imposible por ser alguien en la vida.
AFICIONADA A LA POESÍA
Lesly García tiene 15 años y estudia el tercer año de secundaria. Sus antecedentes de excelencia académica vienen desde que estaba en tercer grado.
Esta adolescente confiesa que “gracias a Dios he obtenido estos logros, porque para mí, mis estudios son importantes. Quiero demostrar que quiero ser alguien en la vida y voy a seguir adelante con la ayuda de Dios”.
Y así lo ha hecho durante todos estos años. Lesly ha participado en competencias de Lengua y Literatura y Poesía a nivel municipal y departamental. En ellos siempre ha obtenido los primeros lugares.
Para esta chavala, el no tener a sus padres solo la hace “sentir más fuerte”. Dice ser fanática de la poesía, pues en el reciente concurso celebrado en junio tuvo que escribir y declamar. “Me gusta la poesía porque puedo expresar y describir mis cosas, lo que paso y lo que siento a diario”, resalta.
Lesly cuenta con un promedio de 95.7 y su sueño es ser médica cirujana.
UNA CHICA MULTIFACÉTICA
Ignasis Borge, de 16 años, pronto será bachiller. Ya sabe dónde y qué es lo que quiere estudiar.
Ella al igual que Lesly está consciente de que un buen nivel académico le abrirá las puertas en su futuro. Hasta ahora a Ignasis le ha ido bien. Su promedio es de 97.
Ella también se ha destacado desde que estaba en primaria participando en Olimpiadas de Estudios Sociales. Ahora en el Instituto Rubén Darío, de Nueva Guinea, ha estado en los concursos de Lengua y Literatura y Pintura.
Para esta joven, salir bien en sus clases no es un “dolor de cabeza”. Antes que su madre falleciera ella le prometió luchar por sus estudios y que cumpliría todo lo que se propone. “Yo tengo que salir adelante y que mis decisiones sean tomadas por Dios”, nos comenta.
Ignasis sabe hablar Inglés, por ello quiere profesionalizarse en Relaciones Internacionales. Gusta de la pintura, lectura, baile y salir con sus amigos.
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