Ataques aéreos contra siete objetivos del Estado Islámico en Siria y tres en Irak fueron realizados ayer por Estados Unidos, Jordania, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, según el Comando Central estadounidense para Oriente Medio y Asia Central (Centcom).
Por su parte el Frente al Nosra, la rama de Al Qaeda en Siria, dijo que los bombardeos sobre este país suponen una “guerra contra el islam”, y amenazó con atacar los intereses de las naciones que participan en ellos “por todo el mundo”, en declaraciones de un portavoz, Abu Firas al Suri, en un vídeo colgado en internet.
Los ataques contra Siria comenzaron el martes y ahora son “casi continuos”, según un funcionario del Pentágono, quien pidió el anonimato. Ayer, los bombardeos golpearon un edificio del EI y dos vehículos armados en la ciudad kurda de Ain al Arab (Kobane en kurdo), en el norte de Siria.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), 12 personas resultaron heridas por cohetes del EI en esta localidad, los primeros desde que los yihadistas comenzaron su asalto a esta ciudad, el 16 de septiembre, forzando a 160,000 personas a refugiarse en Turquía.
En Raqa (norte), considerada el bastión de la organización yihadista, “un aeropuerto controlado por el EI, una guarnición y un campo de entrenamiento cerca de Raqa resultaron dañados” por los bombardeos de la coalición, añadió el Centcom.
El OSDH aseguró que ayer hubo por primera vez ataques contra los yihadistas en la provincia de Homs. Según el OSDH, hubo otros ataques contra posiciones del Estado Islámico en Minbej, una de las pocas ciudades en manos de este grupo sunita ultrarradical en la provincia de Alepo (norte).
Estados Unidos ha montado junto con aliados occidentales y árabes una coalición para destruir al Estado Islámico, culpable de atrocidades en las zonas bajo su control en Siria e Irak, en las que proclamó un “califato” a fines de junio.
REFUERZO BRITÁNICO
La alianza recibió un importante apoyo el viernes con la decisión del Reino Unido de unirse a la campaña aérea en Irak, donde de momento solo EE. UU. y Francia han bombardeado al EI.
Los cazas Tornado GR4 de la RAF, la fuerza aérea británica, sobrevolaron por primera vez Irak tras despegar de la base de Akrotiri, en Chipre, a la que regresaron tras siete horas sin haber empleado sus armas. “En esta ocasión no se identificaron objetivos que requirieran un ataque aéreo inmediato de nuestras aeronaves”, dijo un portavoz del Ministerio de Defensa desde Londres.
Dinamarca y Bélgica han anunciado también su participación en la campaña iraquí, desplegando cada uno cazas F-16. Francia se ha planteado la posibilidad de ampliar a Siria las operaciones, según una fuente del Ministerio de Defensa.
NO AYUDAN A AL ASAD
En esta campaña contra un enemigo común a Washington y a Damasco, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, insiste en que esta guerra no contribuye a mantener en el poder al presidente sirio Bashar al Asad, quien gobierna un país que lleva más de tres años y medio de guerra civil y 200,000 muertos.
Estados Unidos ha descartado explícitamente una participación de Damasco en la coalición, y sigue apoyando a facciones rebeldes consideradas moderadas. Asad declaró el martes que su país apoya “todo esfuerzo internacional para luchar contra el terrorismo”.