“Ella (la revista) está haciendo acusaciones muy graves que hacen estremecer toda la República”, afirmó Silva tras aclarar: “No acostumbro a usar la corrupción para promoverme pero, si hay culpables, tienen que ser sancionados”.
Aécio Neves, tercer favorito, afirmó que las denuncias de Veja son “muy graves” y “aterradoras”, y pidió que sean “profundizadas” las investigaciones por desvíos en Petrobras. Calificó como “indecorosa” la forma como el PT “administra la corrupción” y dijo que, en caso de vencer las elecciones, “retiraré a Petrobras de las garras de ese grupo político que se apoderó de nuestra mayor empresa pública para hacer negocios”.[/doap_box]
La presidenta brasileña Dilma Rousseff calificó ayer como un infundio la versión divulgada por el semanario Veja, de que uno de los responsables de su campaña a las elecciones presidenciales de 2010 solicitó recursos desviados de la petrolera Petrobras para financiar la candidatura.
Rousseff, en una breve declaración que concedió sobre la denuncia en una rueda de prensa ayer en Brasilia, se refirió a la versión como un “factoide”, un neologismo usado en Brasil para referirse a informaciones divulgadas de forma sensacionalista y no necesariamente verdaderas para causar amplia repercusión. Este semanario siempre ha sido crítico de la gestión de Rousseff y suele revelar varios escándalos de corrupción.
Según Veja, la denuncia de que el exministro de Hacienda, Antonio Palocci, pidió un aporte de 2 millones de reales (870,000 dólares) para financiar las cuentas de la candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), fue hecha por el exdirector de Abastecimiento de la petrolera, Paulo Roberto Costa, en una confesión que presentó ante la Justicia para intentar reducir una condena.
Costa está preso desde julio acusado de integrar una supuesta red de corrupción enquistada en Petrobras y según versiones de prensa que no han sido desmentidas por ninguna autoridad.
Rousseff aseguró que el encargado de recaudar donaciones, para sus actividades proselitistas en 2010, fue el diputado José di Filipi, entonces tesorero de campaña, por lo que descartó que alguna otra persona, como asegura la revista, hubiese buscado aportes y menos ilegalmente.
Los recursos, agrega la revista, serían procedentes de la red de corrupción que desviaba recursos de Petrobras a cambio de favorecer a determinadas empresas en contratos y licitaciones de la estatal. Según Veja, Costa le pidió a Palocci que conversara con el propietario de una casa de cambios que intermediaba los desvíos y nunca supo si finalmente los recursos favorecieron ilegalmente la campaña de Rousseff.