Me retiro. Soy un hombre que tiene huevos y así como lo dije antes de la pelea si perdía cumplo mi palabra, admitió Ricardo Mayorga luego de caer en el round 12 frente a Miguel Cotto hace tres años.
Las palabras llenas de sensatez quedaron en el olvido por la necesidad de satisfacer la mente de un hombre que sus ideas divagan por el mundo de la locura mientras trata de hacer el único oficio que aprendió, está sin temor a la báscula para marcar entre 165 y 168 libras que es el peso pactado para la pelea.
En el OKC Downtown Airpark, lugar del combate de Ricardo Mayorga, habrá ocho peleas más: Samuel Peter contra Ron Aubrey, Luis Ramón Campas ante Julio César Lanzas, Said Ouali frente a Grady Brewer, Juan Alejandro Saucedo se medirá a Mike Tutt, entre otros.
La pelea de Ricardo Mayorga está pactada a ocho asaltos frente a Allen Medina, debido al desgaste y desaparición temporal del boxeo profesional de ambos boxeadores.
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El pesaje se realizará en un centro comercial de Oklahoma City a partir de las 6:00 p.m., hora de Nicaragua, donde verá a su rival el exmarine Allen Medina y dejar todo listo para el combate estelar de la noche de mañana en el OKC Downtown Airpark en la misma cartelera donde estará Samuel Peter contra Ron Aubrey.
Según el abogado de Mayorga, Carlos Mario Peña, el peleador estará acompañado por un grupo de 10 integrantes incluyendo a sus representantes y familia.
Hay varios grupos de personas de Nueva York, Miami y Los Ángeles que hicieron sus reservaciones para la pelea, que tendrá un precio accesible de 25 hasta 500 dólares.
¿QUÉ SE ESPERA DEL LOCO?
Cuando se pisa la acera de los 41 años, se llevó una vida de irresponsabilidades, entre ellas el alcohol y cigarro, con mucho descuidos en el gimnasio, una resurrección de Mayorga al peleador promedio que brindaba espectáculo a la gente y sustos a sus oponentes se esfumó como su juventud.
La enfermedad de una vida al borde del abismo parecía desaparecer conforme Mayorga alcanzara madurez, sin embargo, el hombre con los guantes y mente juvenil aún vive en el que alguna vez brindó peleas de alarido.
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