Aun cuando su tradición de éxito está profundamente enraizada y su compromiso con la búsqueda de la excelencia es ratificado año tras año, los Yanquis no siempre han salido bien.
Ayer mismo agregaron a su historial de frustraciones un capítulo más. El segundo en campañas seguidas. Y el 2009, cuando celebraban en la cúspide, ahora parece tan lejano para sus seguidores.
Los Yanquis de este 2014 no lanzaron bien, y peor aún, no batearon, algo grave para una organización que se define a partir de la ofensiva. Y ofensiva de poder, justo donde más se notó la debilidad.
Su picheo lanzó para 3.70. Eso los sitúa en el puesto 18 entre los treinta equipos. Lejos del 3.01 de Washington, líder en este rubro. Sus abridores lograron ochenta aperturas de calidad. 21 clubes suman más.
El bateo se instaló en el puesto veinte entre los treinta equipos, con .245. Sus 606 anotadas los ponen en el lugar 23. Nadie bateó .300 ni disparó treinta jonrones, ni empujó ochenta carreras. Así es difícil.
En 2013 también fallaron en avanzar al playoffs, pero la frustración ahora es mayor porque se hizo una fuerte inversión para mejorar a la ofensiva y el picheo, pero no resultó. Están eliminados.
¿Qué afectó más? Las lesiones. De cinco abridores que iniciaron la temporada, cuatro se lastimaron: CC Sabathia, Iván Nova, Michael Pineda y Masahiro Tanaka, quien pudo ser la diferencia.
Brian McCann fue llevado para mejorar el ataque, pero batea .235, aun cuando es su máximo jonronero (23) y empujador ( 73). Carlos Beltrán tiene .233 y Mark Teixeira .216. Así no se puede.
Vamos a ver qué pasa en el 2015, pero conociendo su historial, seguro estarán de regreso para pelear.