Más de un año ha pasado desde que el Consejo Supremo Electoral (CSE) de manera arbitraria e ilegal despojó de la acreditación como diputado a Agustín Jarquín Anaya, por lo cual después de haber agotado las instancias judiciales en el país Jarquín Anaya está recurriendo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), reclamando que se le violentaron sus derechos civiles y políticos.
Núñez de Escorcia indica que claramente hubo una violación a los derechos humanos de Jarquín Anaya y “la reforma constitucional es la prueba más evidente de que actuaron fuera de la ley”.
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Jarquín Anaya explicó que ayer, en compañía del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), introdujo una petición ante la CIDH, en la cual solicita que además de que se le regrese su acreditación de diputado, se corrija la reforma anómala a la Constitución Política en la que se establece que el diputado está sujeto al partido, lo cual contradice el artículo 2 de la misma Constitución, que indica que el poder lo ejerce el pueblo a través de sus representantes libremente elegidos, sin que ninguna otra persona o grupo de personas pueda arrogarse esta representación.
Jarquín dijo que en la petición también pide que se corrijan otros aspectos institucionales y recibir dinero por los gastos en que ha incurrido.
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