“Un decenio de guerras se acaba”, expresó Barack Obama al iniciar su segundo mandato, citando la retirada de Irak y Afganistán. Hoy, la situación cambia dramáticamente por la amenaza de los yihadistas del EI.

Obama en cruzada incierta contra EI

En la víspera del 13° aniversario de los atentados del 11 de septiembre, Barack Obama presentará oficialmente hoy, en Washington, la estrategia de Estados Unidos para “degradar y por último destruir” al Estado Islámico. Así, se embarcará en una batalla incierta al llegar a la mitad de su segundo período presidencial, pese a su intención inicial de reducir la participación militar de Estados Unidos en Medio Oriente.

En la víspera del 13° aniversario de los atentados del 11 de septiembre, Barack Obama presentará oficialmente hoy, en Washington, la estrategia de Estados Unidos para “degradar y por último destruir” al Estado Islámico. Así, se embarcará en una batalla incierta al llegar a la mitad de su segundo período presidencial, pese a su intención inicial de reducir la participación militar de Estados Unidos en Medio Oriente.

[doap_box title=»Más ofensiva» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Tras 153 ataques aéreos en el norte y el oeste de Irak para proteger instalaciones estadounidenses, Barack Obama explicó el domingo su voluntad de pasar a una fase más ofensiva. Si los yihadistas ultrarradicales tratan de “controlar áreas importantes de territorio, reunir más recursos y armas y atraer a más combatientes extranjeros” podrían convertirse en una gran amenaza para EE. UU.

La percepción pública de la amenaza yihadista en Estados Unidos ha cambiado tras la decapitación de los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff, reivindicados por EI. Según un sondeo de The Washington Post y ABC News, el 71 por ciento apoya los ataques contra EI, respecto al 54 por ciento de hace tres semanas. Uno de cada dos estadounidenses cree que Obama ha sido demasiado prudente al enfrentar el avance de los yihadistas en Irak y en Siria.

[/doap_box]

Aunque es un compromiso distinto y la Casa Blanca excluye el envío de tropas al territorio, la situación es la siguiente: EE. UU. se lanza a una operación militar que podría prolongarse más allá del fin de la gestión de Obama, en 2017.

“Puede que esto lleve un año, pueden ser dos, pueden ser tres”, reconoció durante la cumbre de la OTAN el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry.

Obama no hará anuncios precisos sobre el calendario, pero “no será una operación de corto plazo”, reveló ayer el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest. El alcance de la campaña contra el “cáncer” de Estado Islámico sigue sin estar claro, especialmente sobre si se realizarán ataques sobre territorio sirio. No obstante, sí lo está el patrón a seguir: ataques aéreos en apoyo de las tropas iraquíes y kurdas.

Y cualquiera que sea la coalición internacional que impulse Kerry, EE. UU., jugará sin duda un papel central, con la aviación estadounidense en primera línea de batalla. El país ha impulsado la formación de una coalición internacional de más de cuarenta países para contener y derrotar a los yihadistas.

Ver en la versión impresa las páginas: 12 A

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí