Noel Amílcar Gallegos
El tiempo pasa y todo sigue igual. Mientras las personas caminan dentro del perímetro de la terminal de buses del mercado municipal de Masaya, sus siluetas se ven reflejadas en las grandes charcas que se forman en esa zona tras un “chubasco” que cayó de repente.
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Se quiso conocer la versión de la Intendencia, pero Elieth Murillo, directora de este despacho, dijo que no se podía referir al respecto porque no le corresponde administrar dicha zona.
Tampoco las autoridades municipales estuvieron disponibles para despejar las dudas de los comerciantes, transportistas y de la población que a diario visita ese desordenado lugar.
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Los pregones de los comerciantes se confunden con los pitos y el ronco sonido de los motores de los buses, mientras personas van y vienen. El alboroto inicia desde tempranas horas. Las escobas sacan las aguas encharcadas, mientras otras manos acomodan los techos de plástico de los improvisados tramos, para cubrir de la lluvia sus productos.
Los centenares de comerciantes de este lugar se mostraron escépticos cuando se les mencionó que recientemente las autoridades municipales de esta ciudad supuestamente aseguraron a través de un cabildo que el año que viene se realizaría el adoquinado total de dicha terminal. No obstante tras la duda, se percibe la desesperanza entre los mercantes porque el sueño de tener una terminal digna solo ha quedado en ilusión.
Dentro de la zona conocida como “la herradura” están centenares de comerciantes apostados desde hace meses y algunos aseguran que pagan piso a la Intendencia, otros dicen que no. En tanto a un costado están comerciantes que aseguran estar legales y ordenados a través de un censo. Ahí está Yelba Rivera quien asegura que “hasta no ver, no creer”.
“Si el señor alcalde (el sandinista Orlando Noguera Vega) lo dijo (sobre el adoquinado), pues esperamos que lo haga y no se vaya otra vez en palabras. Esta terminal es un caos, porque desde un inicio él hizo caso omiso a las peticiones sobre el ordenamiento y mirá ahora, esto es un relajo. Se rumora también que los buses se van a trasladar a otro lugar, qué haríamos en ese caso, porque los buses son el oxígeno de los comerciantes”, recalcó Rivera.
DESORDEN POR TODOS LADOS
Según el comerciante Moisés Rodríguez, quien tiene su negocio en el sector conocido como El Granito, el desorden no solo se limita en la terminal, sino también adentro, porque los funcionarios de la Intendencia no ponen el orden.
“El año pasado la vicealcalde (Jacaranda Fernández) aseguró ante los comerciantes que se presupuestaría la construcción de la terminal, sin embargo terminó ese año, ahora estamos casi terminando este y nada. Lastimosamente no sabemos a qué atenernos, porque vamos de promesas en promesas. No tenemos información de nada por el secretismo de la Alcaldía”, puntualizó.
El transportista Luciano Mejía consideró que la municipalidad en lugar de invertir los impuestos en la terminal, más bien se está lucrando.
“A esta terminal solo le sacan y no le meten porque no le pertenece a la Alcaldía, esta terminal es privada, es de unos señores. Yo creo que se van a unir tres cooperativas (de transporte) para comprarle a los señores y así ellos se harán cargo y van a reparar esta terminal. Imagino que estas personas (comerciantes) van a salir cuando sea privado aquí, porque ellos fueron puestos por la misma Alcaldía”, comentó Mejía.
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