Las autoridades no se pronunciaron ayer sobre las causas que ocasionaron el incendio. LA PRENSA/S. MARTÍNEZ

Arde negocio en mercado

La rápida intervención de miembros del cuerpo de bomberos evitó que el incendio que inició en la abarrotería del comerciante Hipólito Quiroz se extendiera a otros negocios del mercado de Chichigalpa, considerado como “una bomba de tiempo” por las malas conexiones eléctricas que hay en el lugar.

Saúl Martínez

La rápida intervención de miembros del cuerpo de bomberos evitó que el incendio que inició en la abarrotería del comerciante Hipólito Quiroz se extendiera a otros negocios del mercado de Chichigalpa, considerado como “una bomba de tiempo” por las malas conexiones eléctricas que hay en el lugar.

[doap_box title=»¿Corto circuito?» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Según los comerciantes del mercado de Chichigalpa los agentes policiales que arribaron de inmediato bloquearon la zona posterior del popular centro de compras, pues hubo pillaje.

José Caballero, vecino del lugar, dijo que hay constantes cortes de energía eléctrica y al cerrar el negocio a eso de las 4:30 p.m. había quedado una bujía encendida en el exterior, en donde parece hubo un cortocircuito.

Bomberos de la Compañía Licorera de Nicaragua y del sector Las Palmeras, ubicados en Chichigalpa, sofocaron el siniestro para evitar que se propagara.

Hace dos meses la municipalidad informó de un proyecto de mejoras al mercado chichigalpino, pero aún no inicia.

[/doap_box]

Quiroz dijo que perdió unos 700,000 córdobas en productos y estantes y al menos 300,000 córdobas en la infraestructura ubicada en la zona norte del popular centro de compras chichigalpino.

Un técnico de la distribuidora de energía dijo que “de nada sirve que coloquen las mejores conexiones (en el mercado) si la gente no acepta las sugerencias”.

Los técnicos revisaron las conexiones del mercado durante la noche y por eso en gran parte de la ciudad se había suspendido la energía eléctrica. Oficialmente no se han determinado las causas del siniestro.

Erlin Caballero dijo que rasuraba a un cliente y escuchó la alarma del incendio.

“Intentamos abrir la segunda puerta, pero se nos hizo imposible, por el otro lado sacamos lo que pudimos de vitrinas y otras mercaderías. Ese momento era un desastre, vimos como ardían los sacos de arroz y cajillas de gaseosas”, dijo este vecino.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí