Tania Sirias
La violencia en los barrios, la burla y victimización hacia la mujer, además de verla como un objeto sexual, forman parte de los elementos contenidos en las notas que a diario publican los medios que pertenecen a la familia presidencial Ortega Murillo, lo cual contrasta con el mensaje de “los valores de familia” que a diario predica la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo.
En sus comparecencias diarias en los medios oficialistas, Murillo expresa ideas como: “Promover una cultura distinta, de respeto, de entendimiento, de armonía a nivel de familia. En promover a la mujer, los valores de ser cristiano, socialista y solidario”.
Sin embargo, los valores pregonados por Murillo no son tomados en cuenta en las notas que publica el noticiero Crónica TN8, el cual se destaca por una titulación que “cae en la vulgaridad”, opinó el catedrático y exdecano de la facultad de Comunicación de la Universidad Centroamericana (UCA), Guillermo Rothschuh Villanueva. En cuanto a la Nueva Radio Ya, medio que que también es manejado por la familia presidencial, “está dirigido a los barrios”.
Ante esta cobertura noticiosa cabe la pregunta, ¿existe una contradicción entre el discurso político de Murillo, mediante el cual promueve la familia, la reconciliación y el vivir bonito? Para la periodista Patricia Orozco, directora del programa radial Onda Local, “sí la hay”.
Orozco expresó que aunque Murillo destaque la imagen de la mujer trabajadora, en el Estado es a la que más se despide. En el caso de las funcionarias públicas, ni siquiera tienen la potestad de dar entrevistas y en las reuniones no tienen ni voz ni voto.
MISOGINIA EN MEDIOS
Rothschuh agregó que lo que promueven estos dos noticieros perteneciente a medios de la familia Ortega Murillo, es “la misoginia”, es decir el desprecio hacia la mujer.
“La forma en que la Radio Ya y Crónica TN8 presentan las notas contra las mujeres se ve un afán de atribuirle a ellas lo más bajo. Utilizan un lenguaje difamante, denigrante, que violenta los principios fundamentales de los derechos humanos y desde donde se analice hay una violencia de género”, indicó Rothschuh.
El exdecano comentó que si uno escucha La Palomita Mensajera de Otto de la Rocha, se nota la diferencia donde se juega con los dobles sentidos, pero no raya en la vulgaridad a como pasa con la Radio Ya y Crónica TN8. Indicó que la suma de esos titulares al final espantan a la audiencia.
“Si uno observa el debate de la nota roja, no se vuelve a dar después de la llegada al Gobierno del comandante Ortega. Se dieron antes de 2007”, dijo.
Malespín criticó que este tipo de noticiero no contribuye al desarrollo de la Nación.
“¿De qué nos sirve que se presenten rostros ensangrentados, accidentados, mujeres peleando y ridiculizadas, niñas abandonadas y maltratadas? Presentan el problema, pero no las causas que generan esta violencia”, lamentó Malespín.
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Orozco concordó con Rothschuh y dijo que la práctica de misoginia es común en esos medios del partido de gobierno. La diferencia de Radio Ya es que esa forma de burlarse y de ubicar a la mujer en el plano de la polémica es histórico.
“Es lamentable que publiquen imágenes de mujeres peleando por hombres y no logran destacar a las mujeres que están realizando proyectos, iniciativas no solo por su derecho de vivir sin violencia, sino también en el campo productivo”, expresó Orozco.
ORTEGA Y LA NOTA ROJA
El especialista en comunicación e investigador Alfonso Malespín recordó que el primero de marzo de 2008, cuando en el país se celebraba el Día Nacional del Periodista, el presidente inconstitucional Daniel Ortega pronunció un discurso en el cual criticó la nota roja de los programas 22/22 de Canal 2 y Noticiero Independiente, cuando el canal 8 aún pertenecía al empresario Carlos Briceño.
“Ortega dijo que en la nota roja los medios se cebaban en las personas más humildes, los pobres, los vulnerables y en la mayoría de los casos ese sector más excluido tenía un rostro y ese era de mujer. Pero esas víctimas son los principales protagonistas de las notas de la Radio Ya y de Crónica TN8”, dijo el investigador.
Otro de los puntos señalados por Malespín es que de acuerdo a la crítica que hizo Ortega, la nota roja era clasista.
“El comandante dijo en su discurso que la nota roja se centraba en la gente pobre y la mostraba como violenta, incapaz de dialogar y de solucionar sus conflictos de manera pacífica, pero jamás entraba al aposento de las clases medias y ricas del país”, refirió Malespín.
El investigador agregó que las protagonistas de estas noticias son mujeres a quienes les ridiculizan sus desgracias, pero además son disminuidas, no para que provoquen “solidaridad” sino “risa” por parte del televidente.
“Uno se encuentra titulares como: ‘Le dieron por el chiquito’, donde la nota se refería a una mujer que había sido agredida física y verbalmente por su pareja porque el niño de ocho meses no dejaba de llorar”.
“Esa manera de presentar la noticia no genera solidaridad y ni siquiera contextualiza el tema. Lo que hacen es provocar risa en la persona que está viendo u oyendo la noticia, en vez de analizar el tema de violencia o el drama de la mujer”, lamentó el investigador.
Pero, ¿por qué a pesar de la crítica que hizo Ortega en marzo de 2008 estos noticieros persisten en esta agenda?
OCULTAN LOS PROBLEMAS REALES
Malespín respondió que estos medios lo que hacen es ocultar los problemas reales del país, que son los mismos que reflejan las encuestas desde hace décadas: La falta de empleo digno y estable, la pobreza, la falta de ingreso, el problema de llevar la comida a la mesa de los nicaragüenses.
Estos medios no centran sus análisis en la falta de oportunidades que hace que la gente emigre a otro país. “Por eso es que aunque la propaganda nos diga que vivimos bonito, la mayoría dice que si se pudiese ir del país se van”, comentó el investigador.
Malespín señaló que si uno ve la agenda que promueve Radio Ya y Crónica TN8, no están los problemas reales del país y cuando se mencionan se hacen desde el punto de vista extremadamente gubernamental, sin ninguna crítica, sin análisis.
Rothschuh recordó esta cátedra lúcida que brindó Ortega hace seis años, por lo que no entiende porque no existen esas autocríticas para el Canal 8, dirigido por su hijo Juan Carlos Ortega Murillo.
“¿Acaso no lo ven?”, cuestionó Rothschuh. Agregó que basta con que Ortega lo diga para que cambien la política informativa de Crónica TN8, en el caso de Radio Ya, esa ha sido su propuesta desde que inició.
LA PRENSA buscó la versión de Juan Carlos Ortega Murillo sobre el tratamiento de las notas rojas, sin embargo en el Canal 8 se nos informó que se encontraba en una reunión y que darían el mensaje.
Ante el tratamiento de estas noticias, surge de nuevo la pregunta, ¿Por un lado el Gobierno promueve a las mujeres, por el otro lado las apalea? La explicación de Malespín es que todo ese discurso que pregona Rosario Murillo es para la exportación. Presentar una Nicaragua donde hay igual cantidad de puestos públicos para las mujeres, pero todavía no son sujetos de derechos políticos.


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