El Retiro fue un hospital público situado al occidente de la capital. En 1972 tenía capacidad para hospitalizar a 858 pacientes, distribuidos en tres plantas. LA PRENSA/ CORTESÍA DE NICOLÁS LÓPEZ MALTEZ

Recuerdos del Hospital El Retiro

Volvió al hospital que estaba en escombros pocos días después del terremoto de 1972. Llegó a principios de enero para buscar la “joya” que le había regalado su papá: un abanico metálico de la Segunda Guerra Mundial. El pediatra Enrique Alvarado, uno de los jóvenes especialistas del hospital, pensó que si el ventilador había sobrevivido al desastre bélico también iba a salir bien librado del sismo que estremeció Managua al amanecer del sábado 23 de diciembre y que sepultó a más diez mil personas. Y no se equivocó.

El 4 de enero fueron trasladados los pacientes del viejo hospital de Managua. En ese entonces hubo un conato de huelga de los trabajadores, según se publicó en el diario LA PRENSA en ese entonces. LA PRENSA/ RECORTES DEL DIARIO DE FINALES DE LOS AÑOS CINCUENTA

Amalia Morales

Volvió al hospital que estaba en escombros pocos días después del terremoto de 1972. Llegó a principios de enero para buscar la “joya” que le había regalado su papá: un abanico metálico de la Segunda Guerra Mundial. El pediatra Enrique Alvarado, uno de los jóvenes especialistas del hospital, pensó que si el ventilador había sobrevivido al desastre bélico también iba a salir bien librado del sismo que estremeció Managua al amanecer del sábado 23 de diciembre y que sepultó a más diez mil personas. Y no se equivocó.

“Ya sé qué anda buscando”, le gritó un vigilante que lo reconoció y le aclaró que, a esas alturas, el aparato se lo había llevado un capitán de la Guardia Nacional que había pasado antes escarbando entre los escombros.

Alvarado se había llevado el ventilador al hospital para soportar el terrible calor que hacía en el consultorio.

A pesar de su aspecto moderno, de sus amplios pasillos y ventanales por los que se colaban verdes paisajes de la Managua de entonces, el hospital, que se inauguró una década antes del terremoto, no tenía abanicos, mucho menos aire acondicionado, por eso Alvarado y otros colegas habían optado por cargar sus propios ventiladores.

El Hospital General El Retiro fue inaugurado el viernes 12 de octubre de 1962. Algunas de las personalidades que presidieron el acto de apertura fueron Isabel Urcuyo de Somoza, la primera dama en ese entonces, y monseñor Julián Barni, obispo de Chontales y Río San Juan.

ELEFANTE BLANCO

La construcción del Hospital General El Retiro se había convertido en un elefante blanco para la administración de los Somoza. Su edificación, que se había anunciado con bombos y platillos desde comienzos de los años cuarenta, cuando aún gobernaba el viejo Anastasio Somoza García, había durado casi 15 años en materializarse y había costado más de cuarenta millones de córdobas.

Arquitectos de la época, quienes no quieren ser citados, aseguran que la obra tuvo muchos altibajos, que algunas paredes tuvieron que botarse porque no había un solo gramo de hierro o que durante mucho tiempo se trabajó sin planos.

“Siempre fue a un ritmo lento. Se cometieron errores técnicos, por lo que partes ya construidas tuvieron que ser modificadas y aún dinamitadas. Finalmente las obras se terminaron y fue adquirido el equipo con un empréstito del Eximbank de un 1,300,000 dólares”, refiere la nota periodística que publicó LA PRENSA el domingo 14 de octubre de 1962.

Finalmente, el viejo hospital de la capital trasladó a sus pacientes en los primeros días de enero de 1963 al nuevo edificio de cuatro plantas, construido al occidente de la capital en los predios de la antigua hacienda El Retiro, que había pertenecido al alemán Julio C. Bhalcke.

Todavía no pasaban buses por ahí y un taxi cobraba dos pesos, el doble de lo que costaba trasladarse en el centro de Managua. Justamente, el traslado de los pacientes al nuevo hospital estuvo acompañado de un conato de huelga de los trabajadores que pidieron un aumento salarial de 150 córdobas o un estipendio de transporte por ese monto, que era lo que más o menos iba a costar llegar hasta El Retiro, si no se tenía vehículo.

A pesar de las fricciones, el nuevo centro asistencial, que era administrado por las hermanas Josefinas, residentes del último piso del edificio, pronto superó en capacidad de hospitalización al viejo hospital.

En el primer año de operaciones pasó de 535 camas —las que habían en el viejo— a 691. Años más tarde, en la época en que el terremoto acabó con el edificio, había capacidad para hospitalizar a 858 pacientes. Casi siempre, según un informe estadístico de 1968, la ocupación rondaba el noventa por ciento. Ningún hospital de los que se han construido después en el país tendrían capacidad para atender a tantos pacientes como El Retiro.

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  • “Era un hospital hermoso. Con todas las cualidades. Tenía ventanales en donde poder ver los paisajes de arriba, era bonito, venían pacientes de todo el país. Los que no podían ser tratados en otras partes, en El Retiro era donde había más condiciones”.
  • Eloy Isabá, médico otorrinolaringólogo, quien inició su carrera médica en el antiguo Hospital El Retiro.

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  • “El servicio del hospital general era de primera calidad, allí estaba lo más granado. Es un prestigio haber trabajado en El Retiro. Allí estaban los médicos graduados en Argentina, México, Estados Unidos”.
  • Enrique Alvarado, médico pediatra del Hospital El Retiro.

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En la Managua posterremoto florecieron hospitales de campaña que con el tiempo se transformaron en hospitales. Así aparecieron el Berta Calderón, el Manolo Morales y el Lenín Fonseca.

El Hospital Fernando Vélez Paiz ya existía y se conocía como el Hospital del Cáncer. También sufrió daños por el terremoto; sin embargo fue el primero de los cinco centros asistenciales que había en la capital en ser habilitado. Fue el primero al que se le puso techo.

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  • 858 camas habían en el Hospital El Retiro en 1972 cuando fue destruido por el terremoto. Desde que se inauguró a finales de 1962, el número de camas aumentó a razón de cincuenta por año. Cuando se trasladó el hospital viejo a finales de los cincuenta contaba con 535 camas.
  • 235,600 habitantes tenía Managua en 1962, el año en que abrió sus puertas el Hospital El Retiro, el centro asistencial más grande de los cinco que había en la capital y el único general. Diez años antes, en 1952, la población de la capital era de 156,000 habitantes.
  • 1,300,000 dólares fue el monto que prestó el banco Eximbank al Gobierno para terminar la construcción del Hospital El Retiro, en el cual a lo largo de 15 años se habían invertido más de cuarenta millones de córdobas, según refieren archivos periodísticos de la época.

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“Era un edificio muy hermoso, pero habían más salas que pacientes”, comenta Eloy Isabá, médico especialista en Otorrinolaringología, quien entre sus recuerdos sitúa la apertura del hospital en los primeros días de enero, cuando volvió recién graduado de médico en León.

Panorámica del Hospital El Retiro, captada por el lente de Nicolás López Maltez. Este hospital fue inaugurado en octubre de 1962.     LA PRENSA/ CORTESÍA DE NICOLÁS LÓPEZ MALTEZ

Alrededor de ochocientas personas trabajaban en el Hospital El Retiro en 1968.  El hospital estaba ubicado donde ahora funciona Pricesmart.  LA PRENSA/ CORTESÍA NICOLÁS LÓPEZ MALTEZ

CAMADA DE MÉDICOS

Según Isabá, El Retiro se pobló de médicos que acababan de salir de la Universidad de León o algunos que volvían recién graduados de especialidades en el extranjero.

Humberto Alvarado fue uno de los que recién había vuelto. Tenía 30 años y se había graduado en México de cirujano pediatra. Fue admitido en la planta de médicos de Pediatría y allí se topó con lo que él llama “lo más granado” de la medicina del país.

Entre el staff médico de El Retiro estaban el pediatra Fernando Silva, el oftalmólogo Emilio Álvarez, el neurocirujano César Amador Khüll, estos últimos recién fallecidos este año.

Alvarado recuerda que el hospital fue escuela de muchos médicos que hoy continúan siendo un referente en sus especialidades, como Isabá, quien años más tarde fundó la Escuela de Otorrinolaringología en el país.

El Retiro se caracterizó por servir varias especialidades. Había Cirugía de varones, de mujeres, Ginecología y Obstetricia, Pediatría, Maternidad, Medicina Interna, Cardiología, Oncología, Tumor. “Era un hospital completo. El mejor hospital de Centroamérica”, dice Alvarado orgulloso de haber trabajado allí.

Alvarado, quien vivía cerca de la famosa sorbetería La Hormiga de Oro, recuerda que entre el personal médico había mucha “camaradería” aunque se pensara distinto.

“Nos reuníamos en la entrada del hospital, que era bien amplia,  y allí hablábamos de política, de la situación de lástima del país con la dictadura. Había somocistas y no somocistas, había cierta libertad para hablar, no había miedo”, recuerda Alvarado, exfuncionario de los gobiernos de Violeta Barrios, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños.

“Era un hospital hermoso.  Con todas las cualidades.  Tenía ventanales en donde poder ver los paisajes de arriba, era bonito, venían pacientes de todo el país. Los que no podían ser tratados  en otras partes, en El Retiro era donde había más condiciones”. Eloy Isabá,  médico otorrinolaringólogo, quien inició su carrera médica en el antiguo Hospital El Retiro.

ATRACTIVO DE LA VIEJA CAPITAL

“Me gustaba ir a misa al hospital”, cuenta Salvadora Morales, quien era una niña de 6 o 7 años cuando subía por las escaleras con otros chavalos para colarse en la capilla del hospital.

“Había unos jardines muy bonitos”, recuerda Morales.

Todos los días a las 9:00 de la noche salían los recorridos de personal del hospital. En uno de los buses iba Mercedes Navarrete, quien trabajó en el área de ropería de El Retiro.

Navarrete indica que fue su primera experiencia laboral. Recién había venido de la zona de Bonanza (las minas), de donde es originaria. Navarrete afirma que eran miles de sábanas y fundas las que se lavaban cada día. Recuerda que la ropa de cama se cambiaba dos veces al día. Había mucho esmero en mantener muy limpio el hospital.

Navarrete se encargaba de cambiar la ropa del segundo piso, donde funcionaba el área de Cirugía de varones y mujeres.

Aunque el hospital tenía carácter público recibía a enfermos graves de otras partes del país. En el segundo o tercer piso funcionó un servicio de atención privada y semiprivada, donde se atendían a algunos asegurados.

La lógica de Hope Portocarrero, primera dama y presidenta de la Junta Social del hospital en sus últimos años, era que la ganancia del área privada servía para financiar a la parte pública.

Navarrete cree que el área privada nunca estuvo por encima de la parte pública.

Navarrete, quien mudaba las camas de esa área, tiene muchos buenos recuerdos de su época en ese hospital.

“Nos conocíamos y nos queríamos como hermanos. Nunca va a haber como en aquel tiempo”, expresa Navarrete, quien trabajó 31 años en hospitales, hasta que se jubiló. Actualmente atiende una pulpería en su casa en el barrio Américas Uno. También tiene buenos recuerdos del cuerpo médico:  “Eran joviales, buenas personas”, recuerda Navarrete, quien tampoco olvida las celebraciones de la Purísima y la Navidad que organizaban las hermanas Josefinas, quienes también destacaron por el trabajo en el área de Enfermería.

Religiosas superioras, como sor María de la Paz Salmerón y sor María Guadalupe Mendoza lideraron el área de Enfermería.

Navarrete rememora que sor María Josefa Guerrero organizaba la celebración del intercambio de regalo en diciembre y la comilona para festejar la Navidad.

LA NAVIDAD TRISTE

Antes que el terremoto de 1972 se ensañara con la vieja capital, otro sismo golpeó la estructura del hospital. Fue el terremoto de la colonia Centroamérica, ocurrido el 4 de enero de 1968. Los médicos recuerdan  que ese movimiento telúrico provocó fracturas en las paredes de El Retiro. Debió reforzarse, pero no se hizo; por el contrario, el hospital siguió funcionando hasta la madrugada del 23 de diciembre, cuando la capital amaneció “patas arriba”, destruida.

El doctor Isabá, quien hoy tiene 80 años y trabaja en su consultorio privado en Bolonia, recuerda que hubo muchas historias entre los que estuvieron en el hospital a la hora del terremoto. Una de ellas fue la de “la señorita Pantoja”, quien había anestesiado a un paciente y no se podía apartar de su lado. Ambos quedaron atrapados en el edificio, pero fueron rescatados a las pocas horas por los cuerpos de emergencias que se desplegaron después de la tragedia.

Algunos textos recogen que a las pocas horas de la tragedia, el doctor Carlos Jirón, último director de El Retiro, organizó la brigada de rescate, tanto de personas como de equipos médicos.

A pesar de las emergencias provocadas por el desastre natural, Isabá no recuerda que muriera algún médico por causa del sismo.

Las hermanas Josefinas se encargaron de administrar el hospital.  Vivían en el último piso del edificio. Ellas lideraron la sección de Enfermería.  LA PRENSA/ RECORTES DEL DIARIO DE FINALES DE LOS AÑOS CINCUENTA

MÁS ALLÁ DE EL RETIRO

Después del terremoto El Retiro nunca volvió a ser ese hospital “bello” y “hermoso” que, con sus ascensores, competía en atractivo con la escalera eléctrica del edificio de Carlos Cardenal. El personal médico se dispersó, primero por hospitales de Masaya y Granada.

Las religiosas Josefinas se refugiaron en el hospital de Granada.

Y meses más tarde, los médicos se distribuyeron en los nuevos hospitales de campaña que aparecieron en la Managua posterremoto, los que estaban previstos para durar unos meses, pero que han funcionado más años que El Retiro, el hermoso edificio con apariencia de hotel que tardó más en construirse que en estar en  pie.

Ver en la versión impresa las páginas: 6A, 7A

Reportajes terremoto de 1972 archivo

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COMENTARIOS

  1. BRENDA
    Hace 11 años

    Mi hna los necesita y aca en USA se sorprenden de ver que en 1972 se hiciera una operacion semejante y en un pais con tecnologia poca avanzada, Ella noquiere que aca nadie la toque me ayudan porfavor con numeros de telefonos.

  2. BRENDA
    Hace 11 años

    Hola a todos ultimamente he leido muchos articulos respecto al Hospital y es agradable saber que salvo la vida a muchas personas humildes que ahora probablemente moririan. Estoy buscando numeros de telefonos de doctores cirujanos que estuvieron en esa epoca ellos operaron milagrosamente ami hna quien nacio sin intestino grueso y ellos lo reconstruyeron ahora es una adulta con bebes y nietos fuera de todo pronostico. Necesitamos contactar ha alguno de ellos.

  3. Hace 11 años

    No se you nada de la política pués era niña pero este artículo me trae muchos recuerdos de mi niñez. Cuando yo salía de la escuela, La Immaculada, yo me iba a la oficina de me papá. Este era el edificio Viejo antes de que se movieran. De allí muchas veces teníamos que pasar por el Hospital El Retiro antes de que nos fueramos a la casa. Yo me sentaba y esperaba a mí papá hasta que saliera. Tengo muchos recuerdos bellos con mi papá y de el Hospital El Retiro. Viva Nicaragua!

  4. flores mena n e
    Hace 12 años

    Historias como estas me hasen sentir muy
    Orgulloso de ser nicaraguense. Ver de las que se a tenido que levantar mi gente y se que no importa la advercida con la ayuda de Dios la superaremos jamas pierdo la fe de volver a mi tierra amada para no tener que ser extrangero o migrante por nececidad viva nicaragua y vivan nuestros forjadores en los corazones todos los nicaraguenses que amamos esta tierre vells.

  5. Mauricio Davila Wills
    Hace 12 años

    Otro recuerdo mas: Aquel famoso Restaurante frente al Hospital El Retiro, el cual se llamaba «EL Drive In». Alli se cocinaban unos nacatamales de chuparse los dedos, mas con unas Victorias al lado, mis amigos, !para que les cuento!…

  6. nelson
    Hace 12 años

    Error Roger, el Hospital quedaba en lo q ahora es plaza españa donde es BANPRO central contigo a Price

  7. cesar
    Hace 12 años

    Dios fijo tiene en el cielo a la inigualable linda preciosa primera Dama HOPE que construyo hospitales. Que verguenza que a la fecha no han construido hospitales modernos edificaciones de varios plsos para todo el pueblo es un gran descuido

  8. jose m. fernandez.
    Hace 12 años

    Que recuerdos.A mi abuela Susana B. de Escobar le practicaron una mastectomia y le aplicaron radioterapia en en este hospital en el año ’66,yo tenia 9 años y recuerdo bien el majestuoso y moderno edificio(entonces) al q’ mi hermano y yo no entramos,y ella se asomo por una ventana del segundo piso del lado de arriba del masivo centro de la entrada.Hubo alarma,despues del terremoto se creyo q’ pudo haber un escape radioactivo del equipo de tratamiento oncologico,pero no hubo escape radioactivo..

  9. jose m. fernandez.
    Hace 12 años

    Jean,recordar la historia es imprecindible para tener puntos de referencia de los triunfos,y las derrotas del presente y para tratar de evitar los errores del pasado en el futro,si no tenemos la rememberanza historica,en practica no tenemos nada.Mira como tratan de borrarle la memoria al ciudadano,por q’ crees q’ lo hacen? Es ampliamente probado,y sabido q’ un pueblo sin historias ni memorias es un pueblo de insensibles y de ciegos,q’ pueden ser guiados hasta el mismo infierno si una sola queja.

  10. jean
    Hace 12 años

    Ya dejen todo el pasado, dejen de hablar de lo que existio y tratemos de trabajar por una mejor Nicaragua. Olviden de una vez por todas lo que fue Nicaragua en tiempos de Somoza etc. etc. Vivamos el presente y tratemos de ser mejor y mas productivos cada dia.

  11. Felipe
    Hace 12 años

    El Hospital El Retiro, fue un tremendo Hospital con los mejores medicos de Nicaragua. En este Hospital trabajo el mejor Pediatra de Managua el Dr. Jorge Ramiro Arcia Marin, quien le salvo la vida a mi hermano y muchos ninos muy graves, luego me di cuenta que el Dr. Ramiro Arcia, JAMAS le cobro un centavo a los pobres, o pacientes de pocos recursos en su clinica Del CENTRO MEDICO! Estos son los lindos recuerdos de mi Vieja Managua y El Hospital el Retiro!

  12. Marlene
    Hace 12 años

    Hay que volverlo a construir entonces, pero no en el mismo lugar que es un terreno extenso propiedad del pueblo de Nicaragua pero que ha sido usurpado y de prevaricadores que han cometido para enriquecerse y que nunca se ha investigado. De ahí se debería de partir y condenar incluido algunos disque prominentes empresarios. Ojalá no se censure este comentario por este diario que se sienta ofendido.

  13. Lorena Perez
    Hace 12 años

    el dr Alvarado Vivia de la Hormiga de Oro 75 varas arriba. Le salvo la via a mi Hermana Maria Cecilia Perez Céspedes cuando Nuestra madre al Verla verde con espuma en la boca interruption su consulta en chinelas y kimona. Mi her nana tenia solo 14 messes en Mayo de 1968. viviamos frente de DNA Socorro Lacayo de Martinez. siempre recordamos a Los medicos jovenes y soltero a. Yo tenia 9 anos. Gracias Dr. Alvarado. Desde Maine mi Hermana aun esta en MGA

  14. Mauricio Davila Wills
    Hace 12 años

    Se puede decir: El «Hospital El Retiro» fue, si no el mas majestuoso en Centro America, uno de los mas celebres de toda el Area Epicentral Centroamericana…

  15. Ninoska
    Hace 12 años

    Que desirdenado el articulo, no tiene desenlace……a pesar de que lleva a recorrer esos tiemposcdel hospital, SE DILUYO Y PERDIO LA IDEA PRINCIPAL.

  16. salva
    Hace 12 años

    Durante la masacre del 22 de enero de 1967, heridos y moribundos fueron acumulandose en las salas. Centenas de personas asesinadas ese funesto domingo. Entre ellos mi padre Humberto torres. El hospital el Retiro fue el escenario de esa masacre.
    Testimonio de mi madre Juana Henriquez

  17. Roger
    Hace 12 años

    El viejo hospital de Managua, estuvo ubicado detras y hacia el sur del actual edificio de TELCOR en la zona de los escombros.

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