Ucrania y los países occidentales dijeron ayer temer una intervención rusa bajo pretexto humanitario en el este de Ucrania, en donde Donetsk, en manos de separatistas rusos, sigue bajo el fuego.
Las fuerzas ucranianas deploraron ayer 15 muertos en 24 horas, principalmente durante combates en la frontera con Rusia, donde soldados se vieron obligados a retirarse después de tres días de enfrentamientos. Rusia propuso una “misión humanitaria” para ayudar a la población del este, una proposición rechazada por EE. UU.
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