Lucía Vargas C.
Las viejas casonas de paredes altas y techos de teja son los elementos más relevantes en la infraestructura de la ciudad de Granada. Algunas lucen remozadas, otras permanecen deterioradas por el paso del tiempo. Granada es una ciudad reconstruida, tras el incendio de 1856, que la destruyó casi totalmente. Pero sus habitantes consideran que permite al visitante entrar como en un túnel del tiempo por la belleza de su arquitectura.
“Ha sido un esfuerzo enorme que se ha hecho tanto a nivel oficial, como civil, por preservar esta ciudad”, citó el arquitecto e historiador Fernando López Gutiérrez.
Agregó que los esfuerzos por preservar la estructura de la ciudad nacieron hace 50 años. “No podemos decir que Granada es turística sin estar íntimamente ligado a su carácter histórico, hay que recordar que es una ciudad de 490 años, estamos a diez años de cumplir los 500 años de haber sido fundada”.
Recordó que en los años ochenta muchos granadinos se fueron al exterior y con la ley de confiscación muchas casas fueron ocupadas por otras personas y se fueron deteriorando, por lo que nació un movimiento con personajes de la ciudad que formaron la Asociación Salvemos Granada. Además del esfuerzo del Gobierno central de recuperar la cara de esta ciudad, algunos extranjeros también se unieron a estos esfuerzos, como lo fue la reconstrucción de la Casa de los Tres Mundos, con ayuda de un grupo de austríacos, citó López.
Según los estudios a través de la historia y sus cronistas, se estima que del incendio solo quedaron en pie 16 casas. De estas se menciona la casa de La Leytona, ubicada al inicio de la calle Corral.
López dijo que hay una inscripción en una solera que indica que data de antes del incendio y está referida en los escritos de algunos historiadores como el doctor Alejandro Barberena Pérez.
“Es entendible que no haya sido destruida porque en ese sitio funcionaba el comando, donde estaban las fuerzas aliadas de Centroamérica que combatieron contra William Walker. Tiene una importancia mayúscula. Ahora está dividida en dos propiedades. Lamento que haya sufrido remodelaciones ajenas a la originalidad de la arquitectura”, dijo.
La concejal Margarita Molina, de la comisión de finanzas presupuesto e infraestructura del gobierno municipal, dijo que la infraestructura de las casas distingue la ciudad colonial, del resto de municipios del país.
“Yo habito en una casa que data de más de cien años y como concejal y ciudadana veo que necesitamos una asesoría, un acompañamiento, tal como lo establece la ordenanza patrimonial vigente de Granada, donde se habla que el gobierno municipal iba a aportar para darle cierto mantenimiento a estas casas que es muy costoso”, dijo Molina.
Considera que se debe hacer una “inspección de oficio” a estas viviendas porque hay personas muy recelosas, porque creen que se les aumentarán los impuestos.
Molina dijo que tanto la oficina de catastro, como de control urbano y del centro histórico, deben tener un equipo técnico para andar supervisando hasta el color de la pintura que se le pone a las casas. Opinó que se debe abrir una oficina de atención a dueños de casas antiguas para que haya una comunicación fluida.
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