Amalia Morales
Con sangre de mujeres se paga la violencia en Centroamérica. Una investigación que recoge datos hasta el 2012, refleja que en Nicaragua y los países del Triángulo Norte (Honduras, Guatemala y El Salvador) fueron asesinadas en 12 años (2002 y 2012) 15,507 mujeres, según la investigación La violencia contra las mujeres, como problema de seguridad ciudadana y las políticas de seguridad.
Las mujeres han sido asesinadas por violencia de género (femicidios) y mano criminal en Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua. La cantidad de muertas solo es bajo en Costa Rica y en Panamá. En este último entre 2009 y 2013 mataron a 35 mujeres, pero el número tiende a subir. Hasta marzo de este año, en el país canalero habían asesinado a nueve, según un recuento de la Defensoría del Pueblo recogido por la agencia de noticias EFE.
Las cifras que arrojan Nicaragua y los países del triángulo norte solo permiten una conclusión: Centroamérica es una región de femicidas.
Aunque la violencia es mucho mayor en los países del triángulo, en Nicaragua fueron asesinadas 927 mujeres en el período de tiempo analizado. Y la tendencia, según las distintas organizaciones de mujeres que denuncian la violencia de género en el país, es a subir. Entre el 2004 y 2011 hubo un incremento del 122 por ciento de los asesinatos de mujeres respecto al de los hombres que fue del seis por ciento.
En el primer semestre de este año, las organizaciones contaron 48 asesinatos de mujeres.
CADA 13 HORAS UN ASESINATO
La Red de Mujeres Contra la Violencia, (RMCV) estiman que cada tres o cuatro días ha sido asesinada una mujer en este país.
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Mientras que en países de la región como Honduras, que hasta el 2012 fue considerado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) el más violento del mundo, se mata a una mujer cada 13 horas, según reportes de los distintos periódicos.
En Honduras se estima que unas 4,000 mujeres fueron asesinadas entre 2002 y 2013. El comisionado de Derechos Humanos, Roberto Herrera, dijo, en abril de este año, que el 90 por ciento de esos crímenes está impune.
La Unidad de Género del Observatorio de la Violencia del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad de la UNAH (Universidad Nacional Autónoma de Honduras) estableció que de 606 mujeres asesinadas en el 2012, 185 estaban relacionadas con femicidios y 190 con crimen organizado, no porque la mujer estuviera involucrada en alguna banda, pero sí sus parejas. Al final, son las víctimas de un ajuste de cuentas con ellos.
En el 2012 se reportaban en Honduras 32 mensuales y en el 2013 aumentó a 53 muertes por mes.
Mientras que en Nicaragua la mayoría de las mujeres son asesinadas en sus casas, en el caso de Honduras, gran parte de los cadáveres se encuentran en la vía pública.
En El Salvador, “por cada muerte ocurrida en el 2008, tres años después, se registraron más del doble de muertes violentas de mujeres, en el 2011”, cita la investigación de La violencia contra las mujeres. Es el único país que en el 2012 logró un descenso considerable de los crímenes contra mujeres. Pasó de 628 en el 2011 a 320 un año después.
El informe no explica si esta baja tiene que ver con la tregua acordada entre los jefes de pandillas, lo que habría reducido las cifras de violencia en ese país centroamericano. Sin embargo, el informe refiere que las organizaciones de mujeres salvadoreñas expresaron preocupación por el aumento en las desapariciones de mujeres a partir de ese año.
En Guatemala, después de una baja en los asesinatos entre 2010 y 2011, las muertes volvieron a dispararse hasta 707 en el 2012.
En todos los países las asesinadas son mujeres jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 15 y 30 años.
También son jóvenes las mujeres asesinadas en Costa Rica, el país que en el 2013 registró 14 femicidios.
EXISTEN LEYES PERO…
En los últimos cuatro años, la mayor parte de los países de la región ha creado leyes especiales para castigar la violencia de género contra la mujer, la impunidad en los crímenes es alta. En el caso de Guatemala, el país con el mayor número de mujeres asesinadas en la región, son escasas las condenas.
Un artículo del diario La Prensa Libre, apuntó, por ejemplo, que en las estadísticas del 2012, de 535 mujeres asesinadas, solo 186 casos fueron a los tribunales y “apenas 39 lograron sentencia”, según las organizaciones de mujeres y las autoridades judiciales.
Reina Rodríguez, enlace de la RMCV, asegura que la presión y la denuncia permanente de las organizaciones nicaragüenses es, justamente, para evitar la impunidad de las muertes de las mujeres. Rodríguez explicó que en países como Honduras las mujeres tienen miedo de denunciar la violencia, porque a veces después de una conferencia “hay un asesinato, mientras que en Guatemala hay persecución” .