PARÍS/AFP
La selección francesa de fútbol, eliminada el viernes en cuartos de final del Mundial 2014 por Alemania (1-0), llegó este domingo al aeropuerto de Le Bourget, cerca de París, donde esperaban para darle la bienvenida cerca de 200 aficionados.
Los hinchas, algunos maquillados y con banderas nacionales, esperaron en la terminal del aeropuerto para recibir a sus ídolos con gritos de «Allez les Bleus» (Vamos Azules, apodo de la selección), «Merci les Bleus» y en ocasiones el himno del país.
«Han recuperado nuestra estima por su comportamiento. Han mejorado la imagen del equipo y de Francia», señaló Leslie Filiatre, de 19 años, que acudió con una amiga a ver al equipo.
El combinado dirigido por Didier Deschamps completó una meritoria actuación en Brasil, logrando la primera plaza del grupo E y eliminando a Nigeria en octavos antes de caer con Alemania. De esta forma, Francia recupera la imagen entre sus aficionados tras el escándalo de hace cuatro años en Sudáfrica-2010, cuando una huelga entre los jugadores fue el anticipo del fracaso deportivo.