Leonor Álvarez
Los restos cremados del excanciller de Nicaragua, Emilio Álvarez Montalván, quien murió este 2 de julio, fueron enterrados ayer junto a los restos de su esposa Carmen Guerra y su hijo Carlos Roberto Álvarez, en el Cementerio General de Managua.
Sus honras fúnebres se realizaron en la funeraria Monte de los Olivos, donde lo llegaron a despedir familiares, amigos, personalidades políticas, funcionarios públicos y excancilleres de Nicaragua que lo conocieron.
El diputado y excanciller Eduardo Montealegre recordó que uno de los consejos que le dio Álvarez fue no meterse en política, porque decía “que la política era una mafia y que si no estaba dispuesto a robar o a matar, mejor que no se metiera”.
El excanciller Norman Caldera va a recordar a Álvarez como una persona “muy callada”, pero cuando dejaba oír su opinión “siempre pesaba”.
El excanciller Francisco Aguirre Sacasa dijo que Álvarez “fue un hombre multifacético: politólogo, historiador, escritor (…), pero sobre todo “un buen hombre”.
El oftalmólogo y politólogo murió a los 95 años de edad en un hospital capitalino.
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