Román González apostó a Carlos Blandón como su apoderado. LA PRENSA/ ARCHIVO

A prueba

Desde el 2011 se le veía cerca de Román “Chocolatito” González como si augurara el futuro. En Japón u otra parte del mundo ahí estaba.

[doap_box title=»EL FINAL» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Como una crónica más que anunciada, la simiente de inconformidades entre Román González y su exapoderado Silvio Conrado no dejó seguir una relación que los abrigaba en algo más que un compromiso de trabajo.

“Seguiremos trabajando con Teiken, y Prodesa como representante del japonés en Nicaragua”, agregó Blandón.[/doap_box]

Desde el 2011 se le veía cerca de Román “Chocolatito” González como si augurara el futuro. En Japón u otra parte del mundo ahí estaba. Seguía al campeón sigilosamente en una relación entre amistad y asesoría, como según cuenta. Carlos Blandón se convirtió en el nuevo apoderado del alumno más aplicado de Alexis Argüello, como lo fue Román, y en esta faceta quiere dejar a González como un héroe, y en el Salón de la Fama del Boxeo.

“Yo soy un abogado que tengo mi propio bufete y he estado aprendiendo de boxeo, porque aquí nadie nace aprendido, pero es un orgullo ser parte del equipo de Román y quiero lo mejor para él en las negociaciones. Más que mi amigo, es mi hermano”, dijo.

Además, Carlos Blandón habló seguro de sus convicciones. “Muchos han estado comentando de tricampeonato; sin embargo, cuatro títulos también son posibles, todo depende hasta dónde Dios nos quiera llevar, aunque más que nada deseo que Román luego de boxear termine como un empresario exitoso”, indicó el nuevo apoderado.

Ahora “El Chocolatito” dice estar confiado de su nuevo guía y espera un nuevo porvenir.

 

Deportes boxeo Chocolatito archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí